Balance semanal. Con el debate sobre el inicuo modelo Transmilenio, concejal Manuel Sarmiento continuó con la tarea de defender los intereses de la ciudadanía bogotana.

Equipo de Prensa – Concejal Manuel Sarmiento | Bogotá | Domingo, 3 de abril de 2016


 

Con un contundente debate sobre el inicuo modelo Transmilenio, el pasado lunes 28 de marzo, el concejal Manuel Sarmiento reafirmó que constituye uno de los mayores atentados contra el interés general en la historia de Bogotá. Enfatizó en las descomunales ventajas otorgadas, desde la primera administración Peñalosa y prorrogadas en las subsiguientes, a una decena de grupos empresariales – familiares que operan el sistema. Enunció las altísimas rentabilidades, la rápida recuperación de la inversión de los buses, que los usuarios han pagado dos veces en 15 años, y la estructura de costos, inflada y sin ninguna auditoría oficial.

A contramano, denunció las indignantes condiciones de hacinamiento e inseguridad, los largos tiempos de viaje que padecen 2,5 millones de usuarios al día y el pago de una de las tarifas más elevadas de América Latina. Resaltó que el Distrito, que incurre en cuantiosos gastos, apenas recibe 5 de cada 100 pesos del pasaje y, por tanto, propuso renegociar o modificar unilateralmente los leoninos contratos, instituir una auditoría para la cuantificación real de los costos y permitir el ingreso de un operador público como regulador.

El día miércoles, en el debate sobre la problemática de seguridad, el concejal Sarmiento destacó el defectuoso funcionamiento del alumbrado público en la Capital, en el cual el 77% de las luminarias tiene vencida su vida útil y pese a que, entre 2005 y 2014, el Distrito le ha pagado a Codensa $1,2 billones por la infraestructura, no se ha efectuado el correspondiente reemplazo, teniendo apenas 11 mil luminarias con la tecnología LED. Además rechazó el creciente deterioro tanto de las condiciones laborales de los policías como del respeto a sus derechos.

Ante la directora del IDU, frente a los cobros de valorización, impugnó el método como se está efectuando esta contribución. Se rebasa la capacidad de pago de los bogotanos, se golpea con mayor dureza a las capas medias y hogares de menores ingresos y, citando un autorizado estudio de Óscar Borrero, coincidió en que la forma como se liquida es “a machete”. Invocó al uso de la contribución por plusvalía como fuente alterna, más directa y progresiva. Pidió aplicar estos mismos criterios para el impuesto predial, dado que los actualmente aplicados aumentan la desigualdad, anunciando que en distintas localidades de la ciudad ya se han iniciado protestas por la facturación que se está entregando. Igualmente, recibió la aprobación en la Comisión de Hacienda, para llevar a cabo un debate de control sobre la situación de Corabastos y la política de la administración Peñalosa al respecto.

Así mismo, en esta semana, participó en la conmemoración que el Polo Democrático Alternativo efectuó con motivo del primer aniversario de la muerte de Carlos Gaviria Díaz; acompañó a distintos grupos sociales en las localidades de Antonio Nariño y Engativá; y se dirigió a varias decenas de dirigentes de trabajadores en un curso de la escuela sindical José María Carbonell.

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