El sector eléctrico colombiano: “una burla más para el país”

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Estamos de nuevo frente a una situación idéntica a la sucedida a finales de los años 90, donde después de más dos décadas de recibir los bancos enormes utilidades con el ya un poco olvidado “UPAC”, tiempos en que la economía de la nación iba mal, pero los bancos reportaban enormes utilidades, obtenidas con el abuso de los colombianos, tras el sueño de tener una vivienda.

Pues bien, hoy estamos frente a una situación igual que esa pero en el sector eléctrico colombiano, porque desde el año de 1994, año en que se inició la privatización del sector eléctrico del país, los colombianos hemos venido pagando tarifas de energía de las más costosas del mundo, porque la CREG establece los precios de la energía,  solo favoreciendo a los prestadores del servicio, generadores, transmisores, distribuidores y comercializadores, con cargo al bolsillo de TODOS los usuarios. Estos prestadores del servicio, obtienen utilidades netas que rondan el 40% o superior, en un sector en el cual, internacionalmente se reconoce que una utilidad del 10% es de por sí bastante buena.

No es de extrañar que tengamos visitas tan frecuentes  de presidentes o ministros de otros países, España antes o ahora Italia, con inversiones en el sector, para  presionar que no se cambie ninguna regla del juego y se ponga en riesgo su mina de oro, “las joyas de la corona”, como las llaman los extranjeros a este absurdo. Ahora después de  10 años, de estar pagando todos los usuarios dentro de la tarifa un cargo, que hoy día se llama de cargo por confiabilidad, una especie de seguro todo riesgo para tiempos de crisis, y que ha significado a una serie de generadores ingresos de alrededor de US$ 8.500’000.000.oo, el equivalente a construir 6 proyectos Quimbo o 4 Guavios, en muchos casos sin poner a funcionar sus plantas un solo día, bajos o casi nulos gastos de operación y mantenimiento, ahora que el país requiere que generen, no cumplan su compromiso, porque teóricamente no son financieramente rentables en el P y G inmediato y se van a quebrar y nos amenazan  a todos los colombianos con un racionamiento. Hay que hacer el análisis financiero y la revisión y evaluación del negocio desde mínimo el 2006.

Nuevamente como en el Caribe, sale el gobierno a protegerlos, a cambiar las reglas del juego en favor de los empresarios y  de nuevo somos todos los colombianos ricos y pobres, industriales o comerciales, a quienes la energía les subirá.

Por medio del aumento de las tarifas decretada para tres años, no olvidemos que así empezó el 4×100, deberemos dar el dinero para que estos pobres señores no pierdan dinero alguno, usando como excusa, que es mejor que todos paguemos y evitemos un racionamiento, que sería más costoso, que gran parecido con la época mencionada.

Para explicar un poco más el tema, es bueno conocer lo que pagamos dentro de la tarifa, ver el desglose del precio del KWh, que les envía su distribuidor en la factura, costos como es el de la energía, el cual tiene incluido, el llamado “Cargo por Confiabilidad”, del cual hablaremos más adelante, el costo por transmisión, el costo de distribución, el cual incluye el costo de las pérdidas, absurdo que se ha solicitado a la CREG sea revisado, pues es violatorio a la ley 142 de 1994 enj su Art. 87 y 94, el costo de comercialización, el cual presenta casos aberrantes como el caso del alumbrado público de Bogotá, que presenta disparates como  el de que a pesar de ser un solo cliente, la empresa que presta el servicio no tiene que salir a buscar al cliente pero la emisión de la factura de cobro del servicio, una sola al mes, cuesta alrededor de $7.000.000.000,oo al año, increíble.

Incluye la tarifa, además de otras cosas, el costo por restricciones, que hoy en día están en boga, el cual consiste en reconocer que para cubrir la demanda por un evento en el sistema, es necesario ordenar que entren a generar plantas, cuyo costo de operación es mayor comparativamente frente a las demás, pero siempre dentro de una operación óptima, desde el punto de vista económico como se ha llamado. Es posible que estas se generen incluso porque hoy en día sea más rentable para un generador hidráulico apagar una de estas máquinas con cualquier excusa y generar con una térmica del grupo.

Este costo de restricciones es uno de los que ahora usara el gobierno, subiéndolo, para proteger a los generadores térmicos de gas y combustibles líquidos y  reconocerles sus pérdidas patrimoniales por la operación  y de paso darle mayores utilidades a los demás generadores y al resto de actores de la cadena del servicio eléctrico.Entre todos lo arreglaremos, sumiendo más en la pobreza al pueblo colombiano, perjudicando aún más al industrial, al aumentarle sus costos de producción, que tendrá que disminuir los puestos de trabajo o también se quebrara, dañando de esta forma, la economía del país.

También, será usado, el subir el precio de escasez, que deberá ser asumido igualmente por TODOS los usuarios y permitiendo que los generadores térmicos de gas y combustibles líquidos, no se vean obligados a generar, lo sigan haciendo los de generación hidráulica y térmicos a carbón y ellos sigan recibiendo el “Cargo por Confiabilidad”, pero si me veo en la obligación de generar, se me paguen mis costos. Y qué pasará con los generadores térmicos que recibieron el “Cargo por Confiabilidad” y que hoy en día no cumplen con sus Obligaciones de Energía Firme contratadas, como es el caso de las térmicas a gas, nos deberán devolver por lo menos el dinero que recibieron por este concepto? Cuando recibieron la Obligación de Energía Firme para cobrar el Cargo por Capacidad no advirtieron la falta de gas para generar y parece que a la CREG también se le pasó por alto…pero no así para decretar que los usuarios paguemos más de las 2/3 de las pérdidas patrimoniales en contravía de la Ley.

No estamos diciendo, que los generadores térmicos a gas y combustibles líquidos, no estén perdiendo, creemos que están diciendo la verdad en este momento, pero lo que si criticamos como  absurdo, es que después de más de 20 años de pagar el “Cargo por Confiabilidad”, llamado así desde el año 2012, pero que antes se llamaba “Cargo por Capacidad”, desde el año 1996, con unos cambios en la metodología del cálculo y que antes no tenía obligaciones de prestar el servicio, como si lo tiene desde el 2012, pero que al parecer era solo en teoría, no se hayan pronunciado, pues el problema de la escasez del gas no es de hoy, se viene presentando desde hace varios años, y creemos que tenían contratos de suministro de gas, requisito para poder cobrar el cargo del que hablamos, pero ante la oportunidad de obtener más ganancias y en vista de que no les tocaba generar, lo vendieron en el mercado secundario a muy buen precio. El pago del cargo no los obligaba a generar y como tal se lo ganaban las plantas que mediante una subasta, ofrecieron los menores precios en el evento en que fuera necesario que operaran, luego su participación y su precio, fueron voluntarios, porque ahora que se les requiere, ya no responden cómo deberían? Dónde quedaron las evaluaciones financieras y todos los estudios económicos  que se deben hacer para presentar una oferta de esta naturaleza?

La CREG, tenía pleno conocimiento,  que mediante este cargo, se estaban premiando activos ineficientes y muy costosos, incluso se les llama “activos tóxicos”, por su efecto dañino en el mercado de la energía, ¿por qué no tomaron medidas para incorporar plantas térmicas más eficientes, por ejemplo a carbón? y, muy por el contrario, el mensaje a la comunidad fue el de que el sector era fuerte, no existía ni el menor riesgo de racionamiento, como lo hicieron alrededor de tres meses atrás, cuando el señor Ministro de Energía y el Director de la CREG, ante la Comisión Quinta del Senado, cuando el Senador Jorge E. Robledo, cuestiono al Ministro por las tarifas del sector y la realidad del mismo. ¿A propósito dónde ha estado la SSPD todo este tiempo? Todavía existe?

Que podemos esperar los colombianos, en especial los de a pie, que las tarifas sigan subiendo a ritmos muy por el encima de nuestros salarios y del crecimiento del país. Una vez suban, reiteramos que estas  no retornaran nunca como ha sucedido con todo, no es más que ver el precio de la gasolina, el famoso 4XMil, etc.

Que debemos hacer, igual que con todas las cosas que logra el pueblo colombiano, nada nos será dado por las buenas o con rezos o con argumentos, lo que tenemos es que  irnos por la vía de los hechos e impedir, mediante una gran movilización cívica de protesta, esta nueva burla y robo al pueblo colombiano, no permitiendo, que las tarifas de la energía suban y que la regulación siga favoreciendo a unos pocos, debemos lograr que se negocie con el Gobierno, con representación de los usuarios, “LA POLÍTICA ENERGÉTICA DEL PAÍS”, esta política, debe promover el desarrollo del país y producir bienestar a todos los ciudadanos y no al servicio de las multinacionales y de pequeños grupos de privilegiados.

Los invitamos a realizar apagones de protesta no solo para ahorrar en esta crisis sino para impactar los ingresos de todos  los  usureros o de los gota a gota de la cadena del negocio eléctrico.

Exijamos como usuarios que no solo se revisen las tarifas para subirlas con lo expuesto hasta ahora y que con diligencia el gobierno reglamentó, por lo menos esperamos que para paliar los efectos de su improvisación de la planeación se reduzca el WACC reconocido en las tarifas, dos veces el del mercado mundial, que no se valoren las unidades constructivas con precios de valor de reposición a nuevo sino con precios reales del mercado, que no se incluyan primas de cartera y pérdidas en el CU, que se desmonte el reconocimiento de los planes de inversión para recuperar $USD 6 -8 millones de por cada punto de pérdidas que se recuperen, que solo sean reconocidas en la tarifa las pérdidas técnicas eficientes y no los de una mala gestión, que se excluyan de los activos aquellos cuya vida útil se ha cumplido y siguen en operación con valoración como si fueran nuevos, etc. Por lo menos con acciones como éstas en favor de la justicia con los usuarios se suavizan las consecuencias de tan absurda medida.

Con estas revisiones de urgencia y absolutamente razonables en un mercado normal, no solo administraremos el alza de las tarifas para apoyar a los gota a gota de la generación sino que lograremos reducir las tarifas a valores competitivos mundialmente. Otra razón para decir no a la venta de Isagen, pues ya sabemos cómo actúan los privados en contra de los intereses de los usuarios del servicio público domiciliario de energía eléctrica.

Finalmente recomendamos acabar con el cargo por capacidad y acometer proyectos de envergadura y tecnologías limpias y eficientes dado que como lo vemos lo pagado por nada hoy a los generadores de usura hubiera servido para desarrollar unos 4 proyectos Guavio y tendríamos energía para exportar, muchísimo más barata.

Los invitamos a acompañarnos el día 11  de Noviembre  de 2015, para promover que cese la horrible noche y en un cabildo abierto en la ciudad de Bogotá, escuchemos todas las propuestas y sentemos las bases de la protesta para negociar la política energética con presencia de quienes pagamos todo, LOS USUARIOS.

Atte.

La Junta Directiva

Autor entrada: admin

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