“La prórroga de los contratos de Transmilenio contraría intereses del Distrito y de los usuarios, debe hacerse efectiva la reversión de los buses”: concejal Manuel Sarmiento

Equipo de Prensa – Concejal Manuel Sarmiento | Bogotá | Lunes, 13 de junio de 2016


El concejal del Polo Democrático Alternativo, Manuel Sarmiento, calificó como “inaceptable” la pretensión de la Administración Distrital de prorrogar nuevamente, como lo hiciera la administración anterior en 2013, los contratos de la operación de la Fase I de Transmilenio que vencen en enero de 2017. “Esto, como se ha visto, solo beneficia a los operadores privados”.

Advirtió que es posible “hacer uso de la reversión de los buses y Transmilenio puede operar al menos una parte del sistema mientras se estructura una nueva licitación”, agregó que “de hacerse la prórroga, puede configurarse un nuevo desangre al Distrito, pues cabe recordar que la que ya se hizo extendió la remuneración por vehículo, con lo que se terminó pagando dos veces -y quizás hasta más- el valor de cada bus” y recordó que “desde el 2014 vienen revirtiendo al Distrito buses de alimentación, por lo que para 2015, según Transmilenio, la empresa ya es dueña de 412 buses y ha alquilado algunos de ellos al oligopolio privado operador”.  (Carta al Contralor Distrital sobre buses revertidos al distrito).

Sarmiento propuso “modificar el Acuerdo 4 de 1999, tramitado en el primer gobierno de Peñalosa, que impide que Transmilenio, como empresa pública, pueda operar el sistema con los buses que han pasado y pasarían a ser de su propiedad. Es insólito que se haya intentado perpetuar así el control de los particulares, esto es lo que ha servido para hacer prórrogas sin fin de las concesiones”.

Con respecto a la Fase II de Transmilenio, que vencerá en 2020, ratificó que “en los contratos hay que eliminar los sobrecostos injustificados, documentados en el informe del 2013 de la banca de inversión Valora y denunciados también por el concejal Jairo Cardozo de MIRA”, agregó Sarmiento. “Estamos en el peor de los mundos, con los costos inflados y sin auditoría sobre los mismos, incluyendo la operación zonal”.

“Es sabido que mis propuestas, por los intereses que defiende Peñalosa, no tendrán eco. Será a la ciudadanía a la que le corresponde exigir los cambios que pongan el transporte de Bogotá al servicio general y no de unos pocos favoritos del Alcalde”, concluyó.

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