octubre 17, 2017

Minorías

Minorias

Por una Bogotá que no discrimine y maltrate a nadie

El libre comercio golpea con más fuerza a los grupos de la población más débiles. A las mujeres las súper explota. A los jóvenes les quita las oportunidades. A las minorías étnicas les multiplica sus dificultades. A los LBGTI los aisla. Siempre respaldaré los reclamos, reivindicaciones y luchas de aquellos grupos de la población que el modelo de sociedad imperante maltrata con mayor rigor.

Derecho a vivir en equidad: defensa de los derechos de las mujeres

52 de cada 100 habitantes de la ciudad son mujeres que día a día sufren de manera particular y agravada las consecuencias de un modelo de ciudad que niega a millones los derechos fundamentales. Revertir las inequidades históricas requiere reconocimiento de la existencia de desigualdades, y unir esfuerzos con sectores amplios de la ciudadanía para recuperar los derechos que en Bogotá se han convertido en negocio de unos pocos, de manera que dejemos de simplemente tolerarnos para reconocernos en nuestras diversidades como sujetos de derechos. Esta propuesta reconoce los avances logrados por administraciones del Polo Democrático Alternativo que convirtieron a Bogotá en ciudad pionera en formulación de una Política Pública de Mujeres y Equidad de Géneros, PPMyEG, pero también es consciente de que las condiciones de discriminación y las desigualdades en los campos educativo, laboral, de acceso a servicios urbanos, salud, vivienda digna y  el derecho a vivir una vida sin violencias dependen de una acción decidida por reversar las medidas políticas y económicas que degradaron aun más las condiciones de vida de la mitad de la población.

La sostenibilidad de la PPMyEG se traduce en la capacidad de adoptar su enfoque en todas las acciones de gobierno, así como de llevarla a todos los rincones de la ciudad. Esto no será posible sino con mayor compromiso presupuestal con el sector[1], para fortalecer la autonomía y capacidad de movilización de las mujeres, aumentar su participación en escenarios comunitarios y políticos, dar el reconocimiento que merece y ha sido negado desde siempre a los trabajos de cuidado asumidos históricamente por mujeres, tener un sistema de salud que ponga sus vidas y necesidades específicas sobre el afán de lucro de las EPS, y que denuncie de la mano del movimiento social de mujeres los abusos cometidos en nombre del emprendimiento de microempresa o teletrabajo

La ciudad debe ofrecer a las mujeres opciones distintas a la tercerización.

Desde el Concejo de Bogotá se debe acompañar a las mujeres en su lucha por los derechos y evitar que se hagan realidad medidas como la intención de la OCDE elevar la edad de pensión de las mujeres. El Concejo debe empezar a oír las voces de las mujeres y ser un canal de difusión y apoyo a sus reivindicaciones.

Reconocer la diversidad para superar la desigualdad

Vivimos en una ciudad diversa que debe ofrecer oportunidades de vida digna para todas y todos. Bogotá es una ciudad que pertenece a todas las regiones, etnias, grupos etarios, personas de todas orientaciones sexuales y expectativas de vida, y si bien se han logrado avances en la formulación e implementación de políticas públicas pioneras en el país para distintos grupos poblacionales, resulta necesario establecer también agendas de fortalecimiento de la participación, la organización social y la capacidad de movilización de los diferentes grupos poblacionales, en todas las localidades del Distrito. El ideario de Unidad del Polo, la razón de ser del Estado es “buscar la universalización de los derechos políticos, sociales, económicos, culturales y ambientales, en pro del bienestar para la población (…) dedicando los mayores esfuerzos a sentar las bases materiales, sociales, ambientales, culturales y políticas para construir una Colombia social e integralmente justa.”

Nuestros jóvenes: No más NiNi

La apropiación de rentas del distrito por parte de unos pocos, sumada a las políticas de empobrecimiento de las mayorías impulsada por el gobierno nacional, golpean con especial dureza a la juventud. Uno de cada 4 habitantes de Bogotá es joven, y ocho de cada 10 jóvenes[2] vive en estratos 1, 2 o 3. Seis de cada 10 jóvenes ha llegado a nivel de educación básico y media, mientras que solo el 15% al nivel técnico y tecnológico y el 17% al nivel universitario. Sobre las razones por las cuales lo jóvenes no estudian en ningún nivel, se encuentran principalmente: tres de cada 10 que no estudian lo hacen por necesidad de buscar trabajo y por los altos costos de la educación. En pleno año 2015 hay 10.750 jóvenes en la capital que no saben leer ni escribir. La situación laboral de la juventud resulta francamente alarmante: el 44% gana menos de un salario mínimo y el 74% no está afiliado a ningún fondo de pensiones y 227 mil jóvenes no están afiliados al sistema de seguridad social en salud.

Desde el Concejo deben explicársele las causas de la degradación de las condiciones de vida de las y los jóvenes, y darse y acompañar las luchas en defensa de la educación pública y por la consecución de oportunidades de inserción laboral dignas, de fortalecimiento de proyectos alternativos de comunicación, cultura, recreación y deporte y de organización para la participación política incidente.

Población LGBTI

El 98% de las personas LGBTI afirma haber sido discriminada o sus derechos vulnerados[3] debido a su orientación sexual o identidad de género. Teniendo la primera política pública del país para esta población, las discriminaciones están lejos de desaparecer: 1 de cada dos personas LGBTI ha sufrido agresión física o verbal, 1docede cada 100 no asiste a establecimientos educativos debido a su orientación sexual o identidad de género, y ocho de cada 10 denunciaafectaciones en su derecho al trabajo.

Las disposiciones contenidas en el Decreto 062 de 2014 deben ser profundizadas, de modo que den garantía plena de ejercicio de derechos, y en adición a la procura de fortalecer los procesos de organización y exigencia de derechos de ciudadanía plena antes las entidades competentes, y ante la sociedad entera.

Vejez y envejecimiento

La composición de la población en Bogotá está cambiando de manera drástica y es necesario repensar los énfasis de política pública y de inversión a partir de análisis de las necesidades de las y los habitantes de la capital en cada una de las etapas de su ciclo vital. Para las personas mayores el envilecimiento de los regímenes pensionales, la precariedad laboral y la completa desprotección en salud por cuenta de los abusos de las EPS han llevado a que en la capital sean abandonadas dos personas mayores de 60 años cada día, lo que significa que al año más de 730 son dejados en hospitales o calles. En 2013 una de cada 10 personas mayores se encontraba en indigencia y una de cada 4 en pobreza[4], y cuatro de cada 10 tienen desnutrición o está en riesgo de padecerla en la ciudad.

La estructuración y puesta en funcionamiento de la Política Pública Social para el Envejecimiento y Vejez, así como la conformación de los consejos locales y distrital de envejecimiento y vejez han permitido ampliar el panorama de intervención en políticas sociales, pero es necesario que las demandas y necesidades en salud y protección social sean atendidas de manera efectiva con inversión, atención constante a la ejecución de programas para esta población, y valorando sus opiniones e iniciativas. Así mismo, resulta absolutamente prioritario idear mecanismos que permitan aumentar el número de personas que cotizan para una pensión y alternativas para los que aún están cotizando habiendo cumplido la edad, pero que no tienen el número completo de semanas cotizadas. Los proyectos productivos deben ofrecer alternativas de sostenimiento en condiciones dignas.

Primera Infancia

La primera infancia es una etapa fundamental del ciclo vital, ya que es en esta fase de desarrollo de habilidades motrices y cognitivas básicas, por ello resulta de vital importancia que las acciones de política pública estén orientadas a responder por el correcto desarrollo físco, intelectual y emocional de esta población. En esta tarea confluyen esfuerzos de todos los sectores de gobierno, por lo que los indicadores relacionados con mortalidad y morbilidad no solo son responsabilidad del sector salud. El informe Primera Infancia Cómo Vamos indica que por cada mil nacimientos 9,6 niños y niñas mueren antes del primer año de vida, cifra menor a la de 2011, que fue de 12,1 muertes por cada mil nacidos. Para el año 2014 solo 42,5% de niñas y niños entre 3 y 5 años asistió a un hogar comunitario, guardería, jardín o centro de desarrollo infantil. Es necesario que el control político a las políticas orientadas hacia la primera infancia aseguren las mejores condiciones en términos de salud, educación preescolar más allá del cuidado, y provisión de ambientes adecuados para la recreación.

Población afrocolombiana

En Bogotá residen cerca de 100 mil personas que se reconocen como negras, mulatas, afrocolombianas o afrodescendientes, raizales o palenqueras, lo que equivale al 1,5% de la población. Este es un grupo poblacional económica y culturalmente discriminado, que se ha asentado en zonas periféricas de la ciudad en condiciones que en buena medida agravan su situación de vulnerabilidad. Bogotá es la primera ciudad colombiana y la segunda latinoamericana en implementar una política pública urbana dirigida a una población afrodescendiente, de manera que se fortalezcan acciones afirmativas como la cátedra de estudios afrocolombianos, la organización social de poblaciones afro, así como la creación a través de organizaciones artísticas y culturales.

Indígenas

Según el censo de 2005, en la ciudad viven más de 15.000 indígenas miembros de catorece pueblos diferentes. Esta población, que posee su propio sistema jurídico por mandato constitucional, es víctima de la exclusión y la pobreza. El reto de convertir a Bogotá en una ciudad multiétnica y pluricultural fue asumido a través del Acuerdo 359 de 2009, política pública indígena. Sin embargo persiste la necesidad de proveer los recursos financieros para la territorialización de las acciones afirmativas, defendiendo las formas organizativas propias.

Población con discapacidad

La información más reciente suministrada por el DANE indica que en Bogotá existen alrededor de 564 mil personas con algún tipo de discapacidad. De ellas, una de cada 20 tiene alteraciones relacionadas con la voz y el habla, una de cada 5 se asocian al movimiento del cuerpo, manos, brazos y/o piernas, una de cada 10 tiene dificultades para percibir la luz, distinguir objetos o personas a pesar de usar lentes o gafas, diecinueve de cada 100 tiene dificultades para caminar, correr o saltar. Es de vital importancia para este significativo segmento de la población dotar de servicios de rehabilitación, ayudas técnicas, afiliación a régimen de seguridad social en salud, a educación, alimentación adecuada, así como adecuación de infraestructuras viales y de espacio público de manera que permitan acceso y disfrute de los bienes y servicios de la ciudad.

[1]             [1] El presupuesto 2015 para la Secretaría Distrital de la Mujer es de 18.769 millones de pesos, poco más de la mitad de lo destinado al Jardín Botánico José Celestino Mutis.

[2]             [2] 78%.

[3]             [3] Según la Línea de base sobre la situación de derechos de las personas de los sectores LGBT en Bogotá.

[4]             [4] http://www.semana.com/nacion/articulo/cifras-de-abandono-de-los-adultos-mayores-en-bogota/365453-3