junio 25, 2017

Vivienda

Vivienda

Vivienda barata y de calidad

En relación con la vivienda muchos constructores de gran tamaño y piratas aprovechan la debilidad del Estado y la toma que por medio de la corrupción o de medidas “legales” han hecho de este, para edificar viviendas que no cumplen todos los estándares de la vivienda digna. Una porción de las rentas que obtienen no provienen de aumentos en la eficiencia sino a costa de la calidad, el tamaño y la mala ubicación de las viviendas. Sufren las personas, ganan unos pocos.

La Constitución Nacional ordena a los gobiernos nacional y municipal garantizar el acceso a vivienda digna a sus habitantes. Mandato que está lejos de cumplirse en la capital. Una de cada dos viviendas de la ciudad es informal y se encuentran construídas en zonas de riesgo o de protección ambiental. Los precios de la vivienda nueva aumentaron como en ninguna otra ciudad colombiana durante 2014, y en los últimos 10 años el precio del metro cuadrado ha aumentado por lo menos un 160%, siendo los estratos 3 y 6 los más afectados con las alzas.

La disparada en los precios se da sin que la administración haga uso de instrumentos de gestión como la participación en plusvalías para controlar los precios de las viviendas tanto nuevas como usadas, o para impulsar el crecimiento de vivienda social al alcance de sectores de ingresos medios y bajos. Entre 2011 y 2014 el porcentaje de hogares que vive en arriendo varió del 44,5% al 46,2%, mientras que la proporción de hogares que han logrado pagar completamente su vivienda pasó de 45% a 36,8%. Más arrendatarios menos propietarios es la realidad.

 Desde el Concejo es una obligación acompañar a las comunidades que sostienen luchas en defensa del derecho a la vivienda, a un ambiente sano y a la educación -como sucede en los casos de la ESAP y la Universidad Nacional-. Todos los que padezcan los desmanes causados por las acciones u omisiones de los gobiernos distrital y nacional en contra de la ciudadanía tendrán respaldo desde el Cabildo Distrital.