Peñalosa arriesga la vida de los bogotanos con el Metro “alto y esbelto” sin nuevos estudios

Intervención del concejal Manuel Sarmiento. 20 de enero de 2017. Concejo de Bogotá.

Mayor riesgo sísmico. Los estudios del Metro subterráneo no sirven para el Metro elevado. Sospechoso secreto sobre el proceso de contratación. ¿Qué pretende ocultarle Peñalosa a la ciudadanía? 

Quiero llamar la atención de los órganos de control sobre el Metro elevado. En algo ya se pronunció el concejal Nelson Castro y él va a detallar mucho más le tema el jueves en el debate que vamos a continuar sobre el Metro. Voy a detallar algunos asuntos que me parecen bastante preocupantes. Uno, que el Metro elevado es más vulnerable a los sismos, como lo han señalado distintos expertos en la materia. Voy a leer una entrevista de El Espectador, el 25 de abril de 2016, al Ingeniero Mario Torres, ex Presidente de la Sociedad Colombiana de Geotecnia.

Le pregunta El Espectador ¿Desde la Geotecnia, es mejor el Metro elevado o el subterráneo? Contestó el Ingeniero:

Un subterráneo se comporta mejor. Obviamente, eso no tiene que ver con el tema de costos y la coyuntura financiera, que es lo que preocupa al Gobierno en este momento. Frente a una amenaza sísmica —y Bogotá la tiene de intermedia a alta en algunas zonas—, una estructura subterránea se va a mover al mismo ritmo del suelo, mientras que una elevada trabaja como un péndulo invertido, es decir, es la estructura más esforzada frente a una carga sísmica.”   

Torres explica además que con la propuesta del alcalde Peñalosa de hacer un Metro “alto y esbelto”, la vulnerabilidad aumenta. Mientras más alto, más vulnerable va a ser frente a un riesgo sísmico. Lo confirmó el estudio de SISTRA contratado por la Administración distrital. SISTRA hizo una comparación entre las distintas alternativas de tipologías subterráneas versus tipologías elevadas o de viaducto y uno de los criterios fue el factor de riesgo sísmico. El estudio lo calificó de 3 a 5, en el entendido de que 3 es el mayor riesgo y 5 el menor. Para el Metro subterráneo y toda la tipología subterránea, la calificación fue de 4.6. En cambio, para la estructura elevada, la propuesta por el alcalde Peñalosa, la calificación fue de 3. Se rajó, porque es la peor calificación.

Dice el estudio de SISTRA, lo leo entre comillas:

“Las alternativas en túnel presentan un menor nivel de riesgo sísmico, mientras que la familia que solo contiene alternativas integralmente en viaductos poseen la menor nota”

Primera conclusión: en lo que tiene que ver con riesgo sísmico es mejor el metro subterráneo que el Metro elevado.

De ahí la advertencia, señores órganos de control, porque si la Administración distrital se empecina en hacer el Metro elevado, los estudios técnicos, especialmente del subsuelo, tienen que ser muy detallados para que después no nos vayamos a meter en problemas por el alto nivel de riesgo sísmico. Sin embargo, el alcalde Peñalosa y el gerente de la Empresa Metro, el doctor Andrés Escobar, en reiteradas oportunidades han aducido que los estudios del Metro subterráneo, y particularmente los del subsuelo, sirven también para el Metro elevado, afirmación de una irresponsabilidad enorme. Varios expertos le han explicado al alcalde Peñalosa, que los estudios del subsuelo del Metro subterráneo no le sirven para hacer la estructuración técnica o los diseños del Metro elevado. Peñalosa, le insisten, no vaya a meterse en esa loca idea, porque puede llevar a Bogotá a un riesgo supremamente grande.

Hace unos días se reunieron unos expertos en Geotecnia de la Universidad Nacional y discutieron este tema, explicando en detalle las razones por las cuales los estudios del Metro subterráneo no sirven para el metro elevado, muy fáciles de entender. Resulta que los estudios del Metro subterráneo y los del subsuelo se hicieron con perforaciones a una profundidad de 50 metros, para un túnel que va de 10 metros a 25 metros. Las perforaciones a 50 metros les permitían entonces a los expertos analizar en detalle el subsuelo. Sin embargo, con un Metro “alto y esbelto”, como lo está planteando el alcalde, esos estudios no sirven, porque las perforaciones, en este caso, según los mismos expertos, deben llegar hasta los 80 metros de profundidad, ¿Por qué? Porque la cimentación de los pilotes necesita ser mucho más profunda.

Argüir entonces que se van utilizar los estudios del subsuelo del Metro subterráneo para hacer el Metro elevado es de una irresponsabilidad enorme. Quiero llamar la atención de la Administración distrital y de los órganos de control. Ya están a punto de adjudicar el contrato para hacer los estudios de detalle. El contrato de consultoría se lo van a dar, todo parece indicarlo, a SISTRA y a INGETEC, una firma de ingenieros muy cercana al alcalde Enrique Peñalosa y que ya se ha ganado algunos contratos con esta Administración distrital.

Quiero llamar la atención de la Contraloría y de la Personería. En estos días, cuando vi la noticia de que ya iba a ser adjudicado el contrato, ingresé a la página web de la Financiera Nacional, la entidad encargada de hacerlo, con el propósito de buscar los pliegos, examinar todo el proceso y  revisar todos los documentos y ¿saben qué, colegas? No los encontré. No es que haya buscado mal, porque los busqué varias veces, pero resulta que no publicaron el proceso de contratación. Un absurdo, concejal Juan Carlos Flórez, en un proceso que a todas luces debería ser público, a fin de que cualquier ciudadano y especialmente los concejales de la oposición podamos revisar los pliegos, los requerimientos técnicos y el alcance de la consultoría, en especial en aspectos como el mencionado ahora, si se les va a exigir a los contratistas hacer nuevos estudios de subsuelo o no. Nada de lo anterior pude verificar, porque resulta que esa contratación se está haciendo a escondidas y a puerta cerrada.

¿Cuál es el truco? Que no sea el IDU el que haga la contratación, porque al IDU se le aplica le Ley 80 de 1993, o sea, las normas sobre contratación pública. No, muy astutos para birlar la ley. Lo que se inventaron fue un convenio interadministravo entre el IDU y la Financiera de Desarrollo Nacional para que sea la Financiera la que contrate. Y como la Financiera es una institución que se rige por el derecho privado, ¡oh, sorpresa!, contrata como se le da la gana, sin publicar los pliegos, sin publicar los documentos del proceso y a dedo. Lo que finalmente tenemos es una contratación a dedo para hacer los estudios del proyecto más complejo de la historia de la ciudad, con todos los riesgos técnico que yo en este recinto he mencionado.

Llamo la atención porque en medio del desespero del alcalde Peñalosa por mostrar resultados, ante el rechazo ciudadano, y uno de los puntos en discordia es el retraso en el Metro, le dé por hacer las cosas a la carrera y de manera irresponsable, sin cumplir con los criterios técnicos.

Repito, el alcalde dijo:

“No importa, vamos a usar los estudios del subsuelo del metro subterráneo para construir el metro elevado”.

Ojo a esa primera frase: “No importa”. ¡Así no se puede, señor alcalde! Llamo la atención sobre la forma irregular como se están adjudicando los contratos, aprovechándose del régimen privado que se le aplica a la Financiera de Desarrollo Nacional

 

 

 

 

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