POT de Peñalosa revive la pésima idea de quitarle predios a la Universidad Nacional

POT de Peñalosa revive la pésima idea de quitarle predios a la Universidad Nacional

Peñalosa pretende abrir la puerta para que algunos predios de la UN se pongan al servicio del negocio inmobiliario.

Jennifer Pedraza, Santiago Fonseca y Juan Carlos Rodríguez, representantes estudiantiles de la Universidad Nacional, denunciaron a través de un comunicado que el POT del alcalde Peñalosa pretende cambiar la destinación del suelo de los predios donde funcionan el edificio Uriel Gutiérrez, la unidad Camilo Torres y en el que está proyectado construir la la fase 2 del Hospital Universitario, con el propósito de ponerlos al servicio de la especulación inmobiliaria.

De acuerdo con los mapas del POT propuesto por la actual administración, estos predios quedarían clasificados como áreas de uso múltiples para centros de negocios y oficinas asociadas a corredores de renovación urbana, donde el comercio y los servicios de escala metropolitana quedarían como usos principales mientras el dotacional educativo sería apenas un uso complementario. (Ver cuadro) De esta manera Peñalosa pretende abrir la puerta para mutilar la Universidad Nacional en beneficio del negocio inmobiliario que quiere dejar amarrado en toda la zona del Centro Administrativo Nacional – CAN.

“Es absurdo que predios que hoy solo se pueden destinar para cumplir los objetivos misionales de la Universidad Nacional pasen a ser objeto de la especulación inmobiliaria que tanto le gusta al alcalde Peñalosa. Es la misma idea que en 2013 fracasó gracias a la movilización de la comunidad universitaria”, afirmó el concejal Manuel Sarmiento.

El cabildante del Polo respaldó el llamado a la movilización de los representantes estudiantiles indicando que “esta es una lucha que la comunidad de la Universidad ya ha ganado con estudio, organización y resistencia civil y democrática. Es el momento de sumarse a todos los sectores afectados por el pésimo modelo de ordenamiento de ciudad que busca imponer Peñalosa y detener este atropello contra Bogotá.”

Intervención en el Concejo: https://youtu.be/O8QB24Z-sNQ

Los colegios en concesión , una política privatizadora para reducir el gasto público en educación

Los colegios en concesión , una política privatizadora para reducir el gasto público en educación

Intervención del concejal Manuel Sarmiento, del Polo Democrático Alternativo, en la presentación del Proyecto de Acuerdo “Por el cual se autoriza a la Secretaría de Educación del Distrito para asumir compromisos con cargo a vigencias futuras excepcionales para el periodo 2017-2016”, Concejo de Bogotá, recinto Los Comuneros,

16 de agosto de 2016.

Vigencias futuras para colegios en concesión parten de la premisa falsa de que los colegios en concesión son excelentes. Comparar colegios en concesión con colegios oficiales es un absurdo. En 2015, los colegios privados mostraron una tasa de repetición del 2%, mientras que en los colegios en concesión fue del 3.7%. En los colegios en concesión se está violando la autonomía escolar. Los docentes y directivos docentes de los colegios en concesión están en condiciones inferiores a los de los colegios oficiales. Proyecto no está acorde con el principio de reducir las instituciones privadas en la administración. Alcaldía debe dar a conocer todos los estudios sobre la materia.

El proyecto de acuerdo nace de una premisa a mi juicio falsa: que los colegios en concesión han tenido resultados excelentes durante estos 16 años y cito textualmente. No es cierto, señora Secretaria. Excelentes significa que los colegios en concesión estén entre los primeros puestos en calidad en la ciudad y eso no sucede. Los resultados han sido bastante mediocres de acuerdo con lo que prometió Enrique Peñalosa en su primer gobierno.

Quiero insistir en una idea que planteé en el debate del Plan de Desarrollo y en otras ocasiones. Resulta un absurdo mostrar que los colegios en concesión son excelentes, cotejándolos con los colegios oficiales, porque, insisto, es comparar peras con manzanas. No se pueden comparar ambos tipos de instituciones por una sencilla razón, y es que, según lo señala el estudio de la Universidad Nacional que nos presentó la Secretaria de Educación y que se cita en la Exposición de Motivos, las jornadas en los colegios en concesión tienen una mayor duración que en los colegios oficiales. Allí donde hace la comparación entre colegios oficiales en condiciones similares y colegios en concesión, el estudio de la Universidad Nacional aclara que esos colegios públicos de similares condiciones no tienen la misma jornada que los colegios en concesión y eso ya marca una diferencia abismal.

También es cierto que los colegios en concesión tienen mejor dotación que los colegios oficiales y eso no porque los privados sean grandes administradores, sino porque el Distrito Capital decidió dársela. Cuando la comparación se hace entre los colegios en concesión y colegios que tienen jornadas de similar duración, como son algunos de los colegios privados, pues es evidente que los primeros no obtienen un resultado tan excelente como ustedes los afirman en la Exposición de Motivos.

Comienzo haciendo una aclaración sobre las Pruebas Saber. A mí no me gusta tomar las Pruebas Saber como un indicador, porque las Pruebas Saber y las del ICFES, e incluso las del ECAES en Educación Superior, se basan en la formación por competencias, una visión propia de esta lógica neoliberal de dejar a un lado la formación en conocimientos para enfatizar prioritariamente la formación en habilidades técnicas o prácticas, un tipo de educación que no garantiza calidad. Pero bueno, son las únicas formas para hacer esta comparación.

Cuando uno hace la comparación entre los colegios privados de mejor calidad y los de concesión, los resultados de los colegios de concesión son totalmente malos. No es cierto entonces que tengan excelentes resultados. En el año 2014, por ejemplo, 62% de los colegios privados estuvieron en los niveles superior y muy superior, mientras que apenas el 28% de los colegios en concesión logró estos niveles. No es cierto que hayan tenido entonces excelentes resultados. En 2015, los colegios privados que estuvieron en la categoría de superior y muy superior fueron el 75 %, y los colegios de concesión un 55%.

Miremos otro indicador: la tasa de repetición. En el año 2015, los colegios privados mostraron una tasa de repetición del 2%, mientras que en los colegios en concesión fue del 3.7%. A que me refiero con esto, concejal Cubides. Todos los estudios que ustedes citan comparan los colegios oficiales con los colegios en concesión y, reitero, es comparar manzanas con peras. Pero cuando uno compara los colegios en concesión con los colegios privados de mejor calidad, concluye que se sigue con la misma política, que ofrece educación pobre y mediocre para los pobres y educación de altísima calidad, el objetivo que se debería perseguir para todos los sectores, como un privilegio solamente para quienes tienen capacidad de pago, para quienes pueden pagar matrículas supremamente costosas.

Hay unos estudios que ustedes no citan y a mí parece una grave omisión. Bueno, el de la Universidad Nacional se lo pedí completo a la señora secretaria de Educación, porque ustedes pasan únicamente el informe ejecutivo y me parece importante revisarlo en todos sus capítulos para ver bien la metodología. Pero hay otros estudios que ustedes no mencionan. El año pasado, la Universidad Autónoma de Barcelona publicó uno sobre los colegios en concesión en Colombia y las conclusiones a las que llega son totalmente distintas. Lo voy a detallar en el primer debate, pero señalo ahora lo siguiente: en los colegios en concesión se está violando la autonomía escolar, dice, y los resultados académicos no son tan superiores como los quiere mostrar la Administración. Ese tipo de estudios también deberían mostrárnoslos a los concejales.

Hay otro que ya estoy empezando a revisar, mencionado por el concejal Juan Carlos Flórez en el debate que hicimos sobre el Cupo de Endeudamiento. Me llamó la atención, porque de acuerdo con lo explicado por el concejal Flórez, el estudio señala que no hay la cantidad suficiente de proveedores para garantizar una educación de buena calidad. Ahora, en el listado del ranking que usted nos mostró y que también figura en la exposición de motivos, se ve cómo los colegios que maneja la Asociación de la Calidad Académica, los que maneja el Colegio San Carlos y los que maneja la Universidad de los Andes son los que aparecen punteando, pero ya otros colegios que manejan instituciones no tan prestigiosas aparecen en puestos muy inferiores. Entonces sería importante que también nos muestren otros estudios para saber cuáles son las verdaderas conclusiones.

Resumiría la política de los colegios en concesión de la siguiente manera: es una política privatizadora para reducir el gasto público en la educación. Ahí están las cifras que demuestran cómo la canasta educativa en los colegios oficiales es mayor que la de los colegios en concesión, lo que se explica fundamentalmente porque en los colegios en concesión se deterioran o son peores las condiciones laborales de los docentes, problema que no se soluciona con imponer la obligación en los contratos. Que la duración de los contratos con los docentes sea de 11.5 meses no soluciona el problema.

El estudio que les menciono de la Universidad Autónoma de Barcelona coteja las condiciones laborales en lo relacionado con estabilidad laboral, jornada de trabajo y salarios. Es evidente que los profesores, los docentes y los directivos docentes de los colegios en concesión están en condiciones inferiores a los de los colegios oficiales, y estos últimos no es que gocen de excelentes condiciones laborales. Todos sabemos los enormes problemas que padecen los docentes de los colegios oficiales. Imagínense entonces cómo estarán los profesores de los colegios en concesión.

Y por último, quisiera plantear algunas preguntas de tipo jurídico. Lo primero, sobre el Decreto 1851 de 2015. Según la norma lo establece, además de presentar el estudio de suficiencia, porque para hacer este tipo de contratos debe demostrarse que hay insuficiencia en infraestructura o en planta de personal, se debe expedir una certificación que no he encontrado por ninguna parte. Entonces le pediría el favor de enviarnos copia de la certificación que ya deben tener del Ministerio de Educación.

Otro asunto que ya señaló el doctor Cardozo es que ese decreto incluye el Principio de la Reducción Progresiva de la administración de la educación mediante la utilización de instituciones privadas. Ese principio, como ya lo explicó el concejal Cardozo, y yo estoy totalmente de acuerdo, obliga a que con el tiempo se vaya reduciendo el número de colegios en concesión u otro tipo de modalidades como estas de administración privada de la educación oficial, y lo que se está planteando en este proyecto es todo lo contrario, es ampliar el número de colegios en concesión, lo que violaría dicho principio.

Estoy de acuerdo cuando el concejal Cardozo señala que las vigencias futuras excepcionales que superen un periodo de gobierno solo pueden destinarse a obras de infraestructura, porque la ley y el decreto señalan con toda precisión que para aprobarlas se debe contar con estudios de ingeniería de detalle, obviamente relativas a obras de infraestructura.

Y por último, insisto, los estudios técnicos que ustedes muestran como sustento de este Cupo de Endeudamiento, sobre todo el de Universidad Nacional, no permiten llegar a la conclusión de que se deban mantener los colegios en concesión. El Estudio de Universidad Nacional lo que dice es que la diferencia entre los colegios en concesión y los colegios oficiales se deriva de la jornada y que en la medida en que los colegios oficiales adopten la jornada única se va reducir la diferencia. Pero el estudio no recomienda prorrogar o mantener los veintidós colegios en concesión, como ustedes lo están planteando en este proyecto de vigencias futuras.

En síntesis, hay una diferencia entre la conclusión del Estudio Técnico que ustedes señalan como principal y lo que ustedes proponen en las vigencias futuras, lo que contradice las disposiciones legales que señalan que todas esta vigencias futuras excepcionales deben tener un sustento técnico.

Cupo de endeudamiento de Peñalosa pretende utilizar dineros públicos para apalancar grandes negocios

Cupo de endeudamiento de Peñalosa pretende utilizar dineros públicos para apalancar grandes negocios

Intervención del concejal Manuel Sarmiento, del Polo Democrático Alternativo, Concejo de Bogotá, Recinto Los Comuneros, 3 de agosto de 2016.

El Plan de Desarrollo pone en marcha el Modelo Transmilenio, al servicio de los grandes negocios. Se le sigue apostando a TransMilenio como el Eje Central del Sistema Público de Transporte. Gravísimas denuncias sobre conflictos de intereses y de puertas giratorias en la Administración Distrital. En el POLO estamos planteando que se le debe dar prioridad a la jornada única. El modelo de ciudad que le gusta a Peñalosa nos llevó a ser la ciudad capital más desigual de Colombia.

Ya mis colegas del POLO han planteado los cuestionamientos y las razones principales por los cuales no vamos a votar este cupo de endeudamiento, pero quiero concretar algunas de las cosas que se han dicho.

En primer lugar, con este cupo de endeudamiento, y ya incluso los concejales de la coalición mayoritaria lo han dicho, se concretan los propósitos principales establecidos en el Plan de Desarrollo del alcalde Enrique Peñalosa, al que yo he llamado Modelo TransMilenio, pues los recursos públicos se utilizan para apalancar los grandes negocios, las Alianzas Público-Privadas, las concesiones, las privatizaciones, los negocios inmobiliarios y hasta algunos de ciertas entidades privadas que simulan no tener ánimo de lucro.

Y los recursos públicos van salir de nuevos tributos, como los que se descargan sobre los propietarios de vehículos, a quienes el señor alcalde señala como poderosos, contrariando cualquier realidad y las cifras que todos conocemos. También van a provenir de aumentos en impuestos existentes, como el predial, de privatizaciones y de deuda pública, el Proyecto de Acuerdo que estamos discutiendo en este momento.

El cupo de endeudamiento son 5 billones de pesos y la mayor tajada se la lleva TransMilenio. Le van a dar 2.1 billones de pesos, el 42 % del total, 1.2 billones para nuevas troncales, 682.000 millones para nueva infraestructura de troncales y 228.000 millones para infraestructura de la operación zonal.

Aquí viene entonces el mismo debate que planteé en la sesión que tuvimos sobre la jornada única, y es el de la priorización de los recursos. Con este cupo de endeudamiento, la Administración de Enrique Peñalosa está priorizando las inversiones en TransMilenio. Es a lo que me refiero cuando hablo del Modelo TransMilenio, priorizando inversiones con recursos públicos para apalancar el enorme negocio que es TransMilenio, porque TransMilenio, más que un Sistema Masivo de Transporte, es un enorme negocio. ¿Cómo funciona? Como una especie de Alianza Público-Privada. La infraestructura la pone el Estado, infraestructura pública que se les entrega en concesión a operadores privados para que la exploten económicamente y obtengan multimillonarias ganancias.

TransMilenio es un excelente negocio, tanto para los operadores privados, personas muy cercanas a Enrique Peñalosa, como el doctor Oscar Díaz, su asesor principal y quien también fue asesor de unas de las empresas operadoras, como para los fabricantes de los buses, particularmente Volvo, cuya cercanía al doctor Enrique Peñalosa, a través del famoso ITDP, conocemos todos aquí.

Alguien podría replicar que no es cierto lo que estoy diciendo, porque son inversiones para mejorar la movilidad y elevar el nivel de vida de los ciudadanos, menos trancones y demás, y quiero entonces mencionar algunos asuntos para mí medulares en esta discusión. Con el cupo de endeudamiento y toda la propuesta general del Plan de Desarrollo, esta Administración le sigue apostando a TransMilenio como el Eje Central del Sistema Público de Transporte. Sin estudios, se están planteando 170 km adicionales de troncales para TransMilenio. No nos han mostrado estudios ni de los proyectos ni de las nuevas troncales, porque todo está en diseño, si es que ya los contrataron, ni tampoco estudios de demanda. A mí me llamó la atención, doctor Bocarejo, que en su presentación usted nos mostró unos estudios de las nuevas vías para los vehículos, de cómo se iba a aumentar el tiempo y demás, pero cuando se refirió a las troncales de TransMilenio, usted no nos dio estudios de demanda ni nos mostró las gráficas, y tampoco lo hizo la gerente de TransMilenio. Insisto, todavía no tienen ustedes los estudios de demanda que demuestren la necesidad de construir rápidamente las nuevas troncales que se van a tender en los principales corredores viales. Llamo especialmente la atención sobre la de la Carrera Séptima, una troncal que no cabe en esa avenida, como ya lo demostró un estudio de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Santo Tomás, y que va a ser supremamente cara por la cantidad de predios que hay que comprar y por los deprimidos que hay que hacer. Y hago aquí una pregunta clave del debate: ¿en los principales corredores viales se está planteando hacer troncales de TransMilenio, justo ahí dónde queda la Red del Metro? Porque el problema no es la primera línea del Metro. Bueno, la primera línea del metro ya está más o menos envolatada, porque no es un Metro sino un metrico.

Quiero entonces centrar el debate preguntando dónde queda la Red de Metros que necesita Bogotá, porque no solamente es una línea, es una Red. Y resulta que el estudio de SENER, del año 2009, señala que por las avenidas por donde ustedes están planteando hacer TransMilenio, como la Boyacá y la Ciudad de Cali, debe haber Metro. Nos tienen ustedes que demostrar técnicamente, y ceñidos al principio de la planificación a largo plazo, por qué donde se habían diseñado líneas del Metro, el alcalde Peñalosa está ahora proponiendo TransMilenio. Es un debate de fondo, el mismo del año 2000, cuando el alcalde Peñalosa, en el peor error técnico de la historia del Distrito, nos cambió el Metro en la Avenida Caracas por un sistema de buses pegados.

Miren ustedes cómo el Alcalde Peñalosa se la sigue jugando con TransMilenio por encima del Metro. En total, el Distrito invertirá en este cuatrienio cuatro billones de pesos en el Metro, y en las nuevas troncales otros siete billones, tres millones más de lo que le va a destinar al Sistema Metro.

Ayer estuve en la Asamblea de la ANDI junto con otros colegas, y allí el alcalde Peñalosa insistió en su absurda idea que TransMilenio es mejor que el Metro. Dijo que “las diferencias entre el Metro y los buses de TransMilenio son cada vez más irrelevantes”, tan irrelevante como la propiedad del secretario de Planeación en la Reserva Van Der Hammen. Y lo afirma en el marco de gravísimas denuncias sobre conflictos de intereses y de puertas giratorias en la Administración Distrital, porque el doctor Peñalosa, antes de posesionarse como Alcalde Mayor de la ciudad de Bogotá, era presidente de una organización mundial financiada por Volvo y dedicada a promover el negocio de los buses por encima de los Metros, y tiene como su asesor de cabecera en materia de movilidad a una persona que también asesoraba y ha tenido negocios con los operadores privados del Sistema TransMilenio, como lo es el Grupo Express y la empresa encargada del recaudo.

¿Y  la plata para la educación?

Se profundiza el enorme problema de la educación, porque no se apunta a una educación de calidad, sino a una educación pobre para pobres. Para garantizar la jornada única se requiere de más infraestructura y una inversión importante. Según el Gobierno nacional, Bogotá tiene un déficit de 9.219 aulas, y con la plata que se va a aprobar aquí del Cupo de Endeudamiento para el sector apenas se reduciría esa déficit en mil aulas. Como ya lo mencionó el concejal Juan Carlos Flores, los treinta nuevos colegios son totalmente insuficientes para llegar a la meta del 30% en jornada única. Peñalosa va a insistir en el mal remedo de jornada única, pero entonces aquí viene el mismo debate de fondo: ¿en qué priorizamos los recursos? ¿En las nuevas troncales de TransMilenio, que van a sepultar la posibilidad de construir una Red de Metros o en la jornada única? En el POLO estamos planteando que se le debe dar prioridad a la jornada única.

Es una definición política, claro está, pero voy a leer rápidamente las conclusiones de una investigación hecha por la profesora Danna Mitra, Doctora —y ella sí con PhD auténtico, no como el del alcalde Peñalosa—, en Análisis de Políticas Públicas de la Universidad de Stanford y profesora de la Facultad de Educación de la Universidad de Pensilvania. Danna Mitra presenta como resultado que individuos que se gradúan y encuentran acceso a una educación de calidad en primaria y en secundaria son más propensos a encontrar empleo, a tener familias estables —tanto que hablamos aquí de violencia intrafamiliar— y a ser ciudadanos activos y productivos. Son también menos propensos a cometer crímenes, a demandar grandes cuantías de recursos del sistema de salud pública y a estar vinculados a programas de asistencia. Miren ustedes las externalidades de una buena educación de calidad en primaria y en secundaria, porque se reducen muchos costos en el futuro. Ella concluye que invertir en educación pública de calidad es un costo efectivo mucho más grande para el Estado.

Con la plata que le estamos dando a educación, apenas el 7% del total del cupo de endeudamiento y seis veces menos de que lo que se le va a dar a TransMilenio, no se resuelve de fondo el problema de la jornada única, pero sí se priorizan los grandes negocios de Volvo y los operadores privados.

Tenemos también dudas con otras inversiones planteadas en el cupo de endeudamiento, por ejemplo, la del sendero de los cerros orientales. Doctor Cruz, nadie nos ha aclarado la capacidad de carga de los cerros. Cuando a uno le hablan de sendero, uno se imagina los senderos a los cuales estamos acostumbrados hoy. Pero este parece ser un sendero por donde cabe un camión de bomberos, o una avenida con un carril, o no sé ustedes cuántos carriles le quieran meter. Entonces la pregunta aquí desde el punto de vista técnico es, ¿aguantan los cerros orientales una capacidad de carga como la que se está planteando en el Plan de Desarrollo de 250.000 personas en estos tres o cuatro años, porque eso será desde que arranque? Ya la doctora Brigitte Baptiste llamó la atención sobre el tema, porque salió en el último fin de semana. Al sendero de la Quebrada la Vieja le subieron 4.130 personas y eso puede afectar la capacidad de carga. Pongo un ejemplo. Quienes hemos ido al Parque el Tairona sabemos que cuando se supera la capacidad de carga, los encargados cierran la puerta y no permiten entrar a nadie más, porque hay de por medio consideraciones técnicas desde el punto de vista ambiental.

Ya el doctor Cardozo y el concejal Sanguino hicieron referencia al tema de salud. La plata para pagar pasivos genera muchas dudas, pues no se pone de acuerdo con el Decreto 2551. ¿Qué pasa con los 40.000 millones para estructurar APP? Que no les están dando las cuentas ni los cierres financieros. Hay grandes dificultades a la hora de encontrar proponentes para esas APP, como lo señaló el concejal Flores y debió ayer reconocerlo el propio Alcalde Peñalosa, y aun así se van a invertir 40.000 millones de pesos.

¿Y por qué el cupo flexible?, como se preguntaron muchos concejales en la anterior sesión. ¿Por qué no continuamos con la práctica de los últimos dos gobiernos de definir con detalle las inversiones que se van a hacer? La razón es muy sencilla. Porque la Administración no tiene estudios, no hay estudio sobre la Carrera Séptima y del de la Avenida Boyacá dijeron que no les gustaba y que entonces tocaba hacer otro, y no se sabe cuánto va a valer la Séptima, no tienen ni idea. A mí el secretario de Movilidad me dijo que costaba alrededor de 1.8 billones de pesos, ojo, alrededor, pero es haciendo un ejercicio de indexación de lo que se había calculado en el año 2005. En resumen, no tienen ni idea.

Señalo por último que el endeudamiento es considerable. Entre 2016 y 2020, el servicio a la deuda va a crecer en 72%, mientras que los ingresos corrientes del Distrito solo van a aumentar en 14%. Ahí también puede haber un problema para las finanzas públicas. Se endeuda la ciudad para apalancar los grandes negocios en beneficio de unos cuantos magnates que se enriquecen violando los derechos de los ciudadanos. Es el típico modelo de ciudad que le gusta mucho al alcalde Enrique Peñalosa, un modelo totalmente inequitativo que nos llevó a ser la ciudad capital más desigual de Colombia. Quedamos con el vergonzoso título de ser la ciudad capital más desigual de uno de los países más desiguales del mundo.