“Peñalosa pondrá a los bogotanos a pagar tres veces por los 773 buses rojos más viejos de Transmilenio”: concejal Manuel Sarmiento

“Peñalosa pondrá a los bogotanos a pagar tres veces por los 773 buses rojos más viejos de Transmilenio”: concejal Manuel Sarmiento

Equipo de Prensa – Concejal Manuel Sarmiento | Bogotá | Martes, 16 de agosto de 2016


Ante el anuncio de la Gerente de Transmilenio sobre una nueva prórroga de los contratos de la Fase I, el concejal Manuel Sarmiento afirmó que “con esta decisión el alcalde Peñalosa les extenderá la vida útil a los buses más viejos de Transmilenio, aquellos que en una tercera parte estuvieron varados el año pasado, y extenderá también las ganancias a los privados, sin ninguna mejora para los usuarios y a la misma tarifa”.

La decisión consiste en extender la vida útil de los articulados una vez más, replicando lo que hizo la administración de Petro en 2013, cuando la vida útil promedio de los articulados pasó de 850.000 a 1’090.000 kilómetros. El Concejal del Polo le exigió a la administración de Enrique Peñalosa que de manera inmediata le informe a la ciudad las condiciones de la prórroga, particularmente si a los operadores privados se les seguirá reconociendo la inversión en buses viejos que los usuarios ya pagaron, lo que genera sobrecostos superiores a los 140 mil millones de pesos anuales, y si los dueños de los buses cumplieron con su obligación de hacer el mantenimiento adecuado a los articulados para extender su vida útil.

Finalmente, Sarmiento reiteró la gravedad de esta nueva definición del Distrito en materia de movilidad. “Dando continuidad a la política de la administración de Petro, Peñalosa pretende que los bogotanos paguemos una tercera vez por los buses de Transmilenio, a los que ya se les venció la vida útil y representan un verdadero peligro para la seguridad de los usuarios”, afirmó Sarmiento.


Para ver la intervención del concejal Manuel Sarmiento, siga este enlace:
Prorrogar los contratos Fase I de Transmilenio beneficia solamente a los operadores privados.

“Lo de Oscar Díaz, asesor de cabecera de Peñalosa, es un aberrante caso de puerta giratoria para favorecer a los negociantes del SITP”: concejal Manuel Sarmiento

“Lo de Oscar Díaz, asesor de cabecera de Peñalosa, es un aberrante caso de puerta giratoria para favorecer a los negociantes del SITP”: concejal Manuel Sarmiento

Equipo de Prensa – Concejal Manuel Sarmiento | Bogotá | Sábado 16 de julio de 2016


El concejal Manuel Sarmiento reiteró sus denuncias sobre la cercanía de la administración distrital con los negociantes de Transmilenio al señalar que “el asesor de cabecera del alcalde Peñalosa para temas estratégicos del SITP ha sido consultor del Grupo Express, uno de los operadores privados del sistema, y de la empresa encargada del recaudo”.

Oscar Edmundo Díaz es pupilo de Enrique Peñalosa de larga data, como lo señala el profesor Carlos Carrillo, tanto así que hasta lo acompañó en el ITDP, organización en la que el alcalde sacó provecho de Transmilenio para vender estos sistemas en todo el mundo (http://bit.ly/1XrOmKv). Díaz también fundó la firma de consultoría GSD Plus, que ha tenido por clientes a Tu Llave, de la operadora privada Recaudo Bogotá, y a Express de Santiago, operadora del Transantiago en Chile. “Resulta que la familia Hernández, dueña mayoritaria del Grupo Express en Colombia, es también importante accionista de Express de Santiago. Es decir, Díaz ha trabajado para esta poderosa familia del oligopolio familiar-empresarial del transporte bogotano”. Sarmiento recordó que este grupo fue señalado por La Silla Vacía de beneficiarse con la posible prórroga de los contratos de Transmilenio y la terminación de los contratos de Coobus y Egobus (http://bit.ly/29Jwf01).

El alcalde Peñalosa contrató en febrero a Oscar Díaz para que lo asesore en “temas estratégicos y prioritarios relacionados con movilidad y SITP”. El concejal del Polo explicó que “por este contrato, el asesor cabecera de Enrique Peñalosa para todo lo relacionado con el transporte público se gana la nada módica suma de 30 millones de pesos mensuales, un sueldo mayor que el del propio Alcalde” (http://bit.ly/29CkBEH). Asesor a la medida de los privados.

Existen otras irregularidades que benefician al oligopolio privado del transporte. El concejal denunció que Transmilenio no sabe si los operadores de la Fase I han hecho el mantenimiento a los buses; el ente gestor solo ha cobrado el 1,6% (¡!) de los desincentivos que se generan por no cumplir con estándares de calidad en la operación zonal; y Transmilenio no ha tomado medidas serias sobre el incumplimiento de las grandes operadoras zonales en materia de chatarrización e implementación de rutas. “Sí existen propuestas para cambiar estas situaciones. Se deben modificar los leoninos contratos de Transmilenio y cambiar el Acuerdo 4 de 1999 para permitir que Transmilenio pueda ser una operadora pública del sistema, para así evitar que el transporte en la ciudad siga siendo un negocio de pocos, a los que les va muy bien, mientras al distrito y a la ciudadanía les va mal”, concluyó Sarmiento.

“La prórroga de los contratos de Transmilenio contraría intereses del Distrito y de los usuarios, debe hacerse efectiva la reversión de los buses”: concejal Manuel Sarmiento

“La prórroga de los contratos de Transmilenio contraría intereses del Distrito y de los usuarios, debe hacerse efectiva la reversión de los buses”: concejal Manuel Sarmiento

Equipo de Prensa – Concejal Manuel Sarmiento | Bogotá | Lunes, 13 de junio de 2016


El concejal del Polo Democrático Alternativo, Manuel Sarmiento, calificó como “inaceptable” la pretensión de la Administración Distrital de prorrogar nuevamente, como lo hiciera la administración anterior en 2013, los contratos de la operación de la Fase I de Transmilenio que vencen en enero de 2017. “Esto, como se ha visto, solo beneficia a los operadores privados”.

Advirtió que es posible “hacer uso de la reversión de los buses y Transmilenio puede operar al menos una parte del sistema mientras se estructura una nueva licitación”, agregó que “de hacerse la prórroga, puede configurarse un nuevo desangre al Distrito, pues cabe recordar que la que ya se hizo extendió la remuneración por vehículo, con lo que se terminó pagando dos veces -y quizás hasta más- el valor de cada bus” y recordó que “desde el 2014 vienen revirtiendo al Distrito buses de alimentación, por lo que para 2015, según Transmilenio, la empresa ya es dueña de 412 buses y ha alquilado algunos de ellos al oligopolio privado operador”.  (Carta al Contralor Distrital sobre buses revertidos al distrito).

Sarmiento propuso “modificar el Acuerdo 4 de 1999, tramitado en el primer gobierno de Peñalosa, que impide que Transmilenio, como empresa pública, pueda operar el sistema con los buses que han pasado y pasarían a ser de su propiedad. Es insólito que se haya intentado perpetuar así el control de los particulares, esto es lo que ha servido para hacer prórrogas sin fin de las concesiones”.

Con respecto a la Fase II de Transmilenio, que vencerá en 2020, ratificó que “en los contratos hay que eliminar los sobrecostos injustificados, documentados en el informe del 2013 de la banca de inversión Valora y denunciados también por el concejal Jairo Cardozo de MIRA”, agregó Sarmiento. “Estamos en el peor de los mundos, con los costos inflados y sin auditoría sobre los mismos, incluyendo la operación zonal”.

“Es sabido que mis propuestas, por los intereses que defiende Peñalosa, no tendrán eco. Será a la ciudadanía a la que le corresponde exigir los cambios que pongan el transporte de Bogotá al servicio general y no de unos pocos favoritos del Alcalde”, concluyó.

[Carta a la Contraloría Distrital] Situación actual de los buses del sistema Transmilenio revertidos en favor del Distrito.

[Carta a la Contraloría Distrital] Situación actual de los buses del sistema Transmilenio revertidos en favor del Distrito.

Doctor
JUAN CARLOS GRANADOS
Contralor
Contraloría de Bogotá D.C.
Carrera 32ª No. 26ª – 10
La ciudad.

 

Ref.:      Situación actual de los buses del sistema Transmilenio revertidos en favor del Distrito.

 

Atento saludo,

Desde el año 2014, cuando empezaron a vencerse los contratos de alimentación del Sistema Integrado de Transporte Público –SITP– y su subsistema Transmilenio, la empresa distrital Transmilenio S. A. viene recibiendo buses por la reversión pactada en los contratos. En su  informe de empalme del año 2015 señala que  tiene en su poder 412 buses, recibidos de las empresas Si 03, Citimovil, Al Norte, Tao y ETMA. De los 412 buses, 224 se encuentran alquilados a empresas concesionarias.

Uno de los componentes de la tarifa de alimentación, que hace parte de la tarifa técnica total del sistema, es la remuneración y la depreciación de los buses. Es decir, en la tarifa del sistema está incorporada la inversión realizada por los concesionarios en los buses. Cuando los vehículos revierten en favor del Distrito, como en este caso, y se alquilan para el uso de concesionarios con contratos vigentes, este factor de remuneración debería suprimirse, con una consecuente disminución tarifaria, que aliviaría tanto a los pasajeros como a la Hacienda Distrital. Por ahora, no existe la más mínima información respecto a la correspondiente corrección tarifaria en este caso ni tampoco sobre las condiciones contractuales (valor del arriendo, plazos, etc.) en las cuales Transmilenio S. A. tiene alquilados estos buses a los operadores privados arrendatarios.

Solicito entonces investigue toda esta situación sobre los buses hoy ya propiedad del Distrito, teniendo en cuenta su calidad como jefe del órgano de control de la ciudad encargado del control fiscal.

Es bien importante que se esclarezca toda la información al respecto, ya que estamos próximos al vencimiento, y por tanto a la reversión de los buses, de la operación troncal de la Fase I de Transmilenio y, además que, de no haberse actuado acorde con los intereses generales y de la comunidad, deben correrse los cargos a que hubiere lugar por eventuales detrimentos.

En ese orden de ideas, se hace imperioso evitar que se esté configurando otro desangre al sistema que redunde en beneficio exclusivo de los operadores particulares a costa de los derechos de la ciudadanía y del fisco del Distrito.

 

Cordialmente,

MANUEL SARMIENTO
CONCEJAL DE BOGOTÁ

Contraloría confirma denuncias del concejal Manuel Sarmiento sobre el uso ilegal que Peñalosa pretende dar a vigencias futuras para el metro de Bogotá.

Contraloría confirma denuncias del concejal Manuel Sarmiento sobre el uso ilegal que Peñalosa pretende dar a vigencias futuras para el metro de Bogotá.

Equipo de Prensa – Concejal Manuel Sarmiento | Bogotá | Miércoles, 8 de junio de 2016


 

La Contraloría de Bogotá confirmó que el alcalde Peñalosa no puede utilizar las vigencias futuras aprobadas en el Acuerdo que crea la Empresa Metro para financiar el metro elevado.

Así lo señaló el pasado 20 de mayo en pronunciamiento sobre el Plan de Desarrollo Distrital. “La propuesta de metro elevado mencionada en diferentes medios de comunicación por el Alcalde, no cuenta con los estudios detallados contemplados en la Ley 1483 de 2011 y en el Decreto 2767 de 2012; generando incertidumbre el hecho que los estudios aprobados para la autorización de vigencias futuras excepcionales en la creación de la empresa metro, corresponderían al metro subterráneo”, señaló el ente de control.

Este concepto de la Contraloría Distrital confirma lo denunciado por el concejal Manuel Sarmiento en el debate al proyecto de creación de la mencionada empresa (http://bit.ly/1SkGfMh), donde aclaró a los demás cabildantes y a la administración distrital que “el denominado “metro alto y esbelto” no puede financiarse con las vigencias futuras aprobadas, pues no tiene soportes técnicos”.

Sarmiento reiteró tras este anuncio que “el único metro para el que el gobierno Peñalosa podría usar las vigencias futuras aprobadas en el pasado mes de abril sería para el subterráneo, porque es el que cuenta con estudios técnicos sólidos y suficientes. Ningún otro proyecto  los tiene. De nuevo Peñalosa pasó por encima de la Ley”.

El ‘metrico’ de Peñalosa: un alimentador más de Transmilenio.

El ‘metrico’ de Peñalosa: un alimentador más de Transmilenio.

Manuel Sarmiento

Concejal de Bogotá – Polo Democrático Alternativo

@mjsarmientoa

Después de exponer por todo el planeta, bien remunerado por el ITDP y por organizaciones cercanas a Volvo (http://bit.ly/1St0pnf), que los sistemas tipo Transmilenio son mejores que los metros porque hacen lo mismo pero son más baratos, Enrique Peñalosa quiere pasar ante la opinión pública con un simulado fervor en torno a la construcción del metro de Bogotá.

Además de mostrar maquetas digitales de un metro elevado que no tiene estudios, el Alcalde está presentando la creación de la Empresa Metro como una prueba de que el proyecto “avanza con paso firme”. Sin embargo, los hechos ponen en evidencia que Peñalosa está planeando un nuevo asalto a la ciudad con un ‘metrico’ que, en el mejor de los casos, funcionaría como un alimentador más de Transmilenio, como los verdes, anaranjados o vinotintos.

El metro elevado no tiene estudios, pero Andrés Escobar, gerente del proyecto, asegura que van “a utilizar los estudios de suelo” del metro subterráneo, por lo que la licitación se podría abrir en el primer trimestre del 2017. Esto, además de ser una falacia, es una irresponsabilidad, pues para el metro elevado, como lo señala la Sociedad Colombiana de Geotecnia (http://bit.ly/1qKnx9u),  “será necesaria la ejecución de nuevos estudios de geología y geotecnia”. El ingeniero Mario Torres, expresidente de esta entidad, considera que “se debe caracterizar con mucha rigurosidad todo el terreno por el que debe pasar el metro, lo cual, en la consultoría tradicional, requeriría bastante tiempo”. A pesar de esto, Peñalosa insiste en falsear la realidad afirmando que “los estudios van a quedar listos en pocos meses”.

A tales astucias deben sumarse los conocidos daños urbanos que generan los metros elevados, los que incluso puede volverlos más costosos, como lo señala una investigación del Instituto Tecnológico de Bombay. El gerente del proyecto, Andrés Escobar, en la misma línea de embaucar a los bogotanos, dice que esta será la excepción porque para él un metro elevado “significa tocar sultílmente la tierra” y porque la línea va a ser “alta y esbelta”, como en Vancouver. A pesar de tal esfuerzo poético de Escobar, es conocido por todo el orbe que las estructuras elevadas deterioran el entorno y generan problemas de inseguridad, inclusive cuando se hacen “metricos” como este que se piensa para Bogotá.

La concepción del ‘metrico’ tiene un propósito: volverlo un alimentador más de Transmilenio. Al observarse el nuevo mapa de transporte-movilidad propuesto para Bogotá, el Nirvana de Peñalosa, es evidente que busca reducir la primera línea a la mínima expresión posible y, a contramano,  construir un Transmilenio pesado por la Carrera Séptima, una super-troncal por la Caracas, copar la Boyacá, taponando una eventual segunda línea como ya hizo con la primera, y, en síntesis, como lo ha sentenciado: “Transmilenio  por todos lados” y “buses para los próximos cien años”.  Su verdadera política es la toma de Bogotá por Transmilenio.

Ya habrá tiempo y espacio para hablar, por ejemplo, de la faraónica obra que sería lo de la Séptima (esa sí no le parece costosa) y de sus demás iniciativas en torno a los buses, acompañadas de una perorata anti-trenes a los que ha llegado hasta calificar como “agentes cancerígenos” urbanos. Ese fanatismo no encuentra otra explicación que su estrechísima cercanía con organizaciones financiadas por Volvo, como WRI, dedicadas a promover por el orbe los sistemas tipo Transmilenio como sustitutos de los metros, y con la cual ya firmó un convenio de asesoría para la “sostenibilidad” de la Capital.

Urge que la ciudadanía de Bogotá se unifique en la defensa del mejor metro, que se rechace el ‘metrico’ con el cual Peñalosa hundiría a futuro a la ciudad en un caos infernal, que no pueda repetir la lesión que le infligió en su primer mandato en la Caracas, que se develen sus ocultas  intenciones de sabotear ese justísimo deseo histórico de la ciudad.

Que el incumplimiento de Coobus y Egobus no sea para reforzar el oligopolio en detrimento de los pequeños transportadores y los usuarios: concejal Manuel Sarmiento

Que el incumplimiento de Coobus y Egobus no sea para reforzar el oligopolio en detrimento de los pequeños transportadores y los usuarios: concejal Manuel Sarmiento

El Concejal del Polo, Manuel Sarmiento, cuestionó la decisión de la administración de Enrique Peñalosa de declarar el incumplimiento del contrato de Coobus, una de las operadoras del SITP compuesta principalmente por pequeños propietarios. Al tomarse oficialmente esa disposición, se deja en total incertidumbre a sus centenares de socios: no se sabe si seguirán siendo parte del sistema o si serán excluidos en forma definitiva.

Con relación a este último escenario, el concejal Manuel Sarmiento señaló: “si el contrato con esta operadora es cedido a uno de los grandes consorcios del transporte, sería muy grave, puesto que se vigorizaría todavía más el oligopolio privado que domina el transporte bogotano” y, añadió, “peor todavía si igual sucede con la otra operadora de pequeños transportadores, Egobus”. La situación resulta agravada si se tiene en cuenta que estos pequeños transportadores, que entregaron sus buses en venta o a cambio de una renta, no han visto ingreso alguno en los últimos años.

Ante las inquietudes que se hacen estos transportadores –fracasados principalmente porque el sistema financiero no los quiso apalancar– respecto a su incierta permanencia en el SITP, el concejal polista concluyó que “se puede estar gestando una mayor concentración de esta actividad a favor de 10 grupos familiares-empresariales. Que no resulte que Transmilenio pague la exclusión de los transportistas menores para un propósito tan injusto que recaerá también sobre los usuarios del SITP”.

“Alcalde Peñalosa pretende que el Concejo apruebe vigencias futuras ilegales”: Manuel Sarmiento

“Alcalde Peñalosa pretende que el Concejo apruebe vigencias futuras ilegales”: Manuel Sarmiento

Equipo de Prensa – Concejal Manuel Sarmiento | Bogotá | Lunes, 25 de abril de 2016


 

En la votación del Proyecto de Acuerdo para la creación de la Empresa Metro, el concejal Manuel Sarmiento reiteró que las vigencias futuras que el alcalde Peñalosa quiere para el metro elevado, son ilegales.

Argumentó que las vigencias futuras excepcionales están reguladas por un régimen jurídico especial establecido en la Ley 1483 de 2011 y en el Decreto 2767 de 2012 y exigen que, los proyectos de infraestructura que se financien de este modo, deberán contar con estudios “de reconocido valor técnico que contemplen la definición de obras prioritarias e ingeniería de detalle” y que contengan, entre otras cosas, una “descripción detallada del proyecto”, las “fases y costos de ejecución de cada etapa del proyecto” y una “valoración técnica, económica, financiera, jurídica, ambiental y social del proyecto”. Sin embargo, señaló el concejal Sarmiento, “el metro elevado que propone el Alcalde no cuenta con estudios detallados y por tanto no cumple con los requisitos legales”.

Finalmente agregó que “es  muy grave que el alcalde Peñalosa induzca al Concejo a un error introduciendo unas vigencias futuras abiertamente ilegales.”

Puestos en evidencia autogol y micos de Peñalosa en el proyecto de la empresa metro.

Puestos en evidencia autogol y micos de Peñalosa en el proyecto de la empresa metro.

Equipo de Prensa – Concejal Manuel Sarmiento | Bogotá | Miércoles, 20 de abril de 2016


“Con la aprobación del proyecto de la empresa metro en la Comisión de Gobierno del Concejo de Bogotá, el alcalde Peñalosa se hizo un autogol”, afirmó el concejal del Polo Manuel Sarmiento, al explicar que en el proyecto se aprobaron vigencias futuras que la administración solo puede utilizar para financiar el metro subterráneo porque es el único que tiene estudios básicos y suficientes.

En efecto, la Ley 1483 de 2011 y el Decreto 2767 de 2012 exigen que los proyectos de infraestructura que se financien con vigencias futuras excepcionales deben contar con estudios “de reconocido valor técnico que contemplen la definición de obras prioritarias e ingeniería de detalle” y que contengan, entre otras cosas, una “descripción detallada del proyecto”, las “fases y costos de ejecución de cada etapa del proyecto” y una “valoración técnica, económica, financiera, jurídica, ambiental y social del proyecto”.

En consecuencia, el denominado “metro alto y esbelto” no puede financiarse con las vigencias futuras aprobadas, pues no tiene soportes técnicos. Así lo reconoció, en la práctica, la Secretaria de Hacienda, al afirmar que los estudios en los que se fundamentan las vigencias futuras son los que existen para el metro subterráneo. Por lo anterior, Sarmiento concluyó que con estos recursos solo puede financiarse el metro que tiene estudios, es decir, el subterráneo, lo que calificó como un autogol de Peñalosa.

Pero no solo lo anterior. El concejal Sarmiento también reveló que de manera abusiva y tramposa, el Alcalde le introdujo al proyecto un mico –“un verdadero orangután”- con el que pretendía que el Concejo lo facultara para implementar la muy cuestionada sobretasa a los parqueaderos y los cobros por congestión. Ante la advertencia del concejal Manuel Sarmiento, las mayorías peñalosistas, que ya habían aprobado dicho artículo, revocaron la votación y modificaron la norma para evitar que el Alcalde pudiera implementar este tipo de medidas sin la aprobación del Cabildo Distrital.

Ante estos hechos, el cabildante puntualizó: “Es inaceptable que el alcalde Peñalosa utilice el proyecto de la empresa metro para hacerle el quite al Concejo en su pretensión de implementar la sobretasa a los parqueaderos y los cobros por congestión. Lo que traía la iniciativa era un verdadero ‘King Kong’, y el Alcalde debe saber que los concejales no somos tontos”.

Los dos concejales polistas que hacen parte de la Comisión de Gobierno, votaron en contra de la propuesta de la Administración argumentando que no se le puede girar un cheque en blanco a Peñalosa para que haga un metro mediocre que funcionará como alimentador de Transmilenio.

Para ver la intervención del concejal Manuel Sarmiento sobre este tema, siga este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=TnnZ4ayHh2U

“Transmilenio no cabe en la Séptima y debilitaría Primera Línea del Metro”, advierte concejal Manuel Sarmiento.

“Transmilenio no cabe en la Séptima y debilitaría Primera Línea del Metro”, advierte concejal Manuel Sarmiento.

Equipo de Prensa – Concejal Manuel Sarmiento | Bogotá | Miércoles, 13 de abril de 2016


 

Citando un estudio de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Santo Tomás del año 2007, el concejal Manuel Sarmiento advirtió que la propuesta del alcalde Enrique Peñalosa no tiene cabida en la Séptima. La investigación señala que “las secciones requeridas para la inscripción del sistema TransMilenio, son mayores a los anchos disponibles hallados a lo largo de la Carrera Séptima. En casi la totalidad de ellas implicará, necesariamente, la adquisición de predios lo cual incrementará de manera importante los costos por kilómetro de troncal”. (Vea el estudio USTA TM Cra. 7). Según expertos, el número de costosos predios por adquirir sería cercano a 480.

Sarmiento afirmó también que “construir una troncal en la Carrera Séptima aumentaría la ya crítica congestión de los carriles mixtos, saturando aun más los accesos a esta troncal, así como los andenes, que resultan insuficientes para las demandas peatonales que se concentrarían en accesos a estaciones del corredor. A esto deben sumarse los impactos urbanos, pues una troncal de las dimensiones de las que piensa el Alcalde en una vía angosta como la Carrera Séptima deterioraría los entornos, como puede verse desde hace años en varios tramos de la Avenida Caracas”.

El objetivo principal de esta forzosa iniciativa es aliviar la sobrecarga de pasajeros y la congestión de los propios articulados que tienen en el colapso a la Caracas, develó Manuel Sarmiento. “Además constituye un desconocimiento del estudio técnico acumulado de la ciudad que ha identificado el borde oriental como el corredor idóneo para la Primera Línea del Metro”, agregó el cabildante.

Sarmiento explicó que la troncal de Transmilenio por la Séptima debilita el metro, pues impide que a partir de la línea de mayor demanda se desarrollen las demás. ¿Será que el Alcalde pretende repetir la perversa equivocación de su primer gobierno de cambiarnos el metro por Transmilenio, ahora para todo el corredor oriental?, preguntó el concejal del Polo.

Manuel Sarmiento hizo un llamado sobre las graves consecuencias futuras que traería ese proyecto para Bogotá, “está a tono con lo dicho por Peñalosa: buses por todos los lados y por los próximos cien años, sería poner la lápida a una movilidad moderna”.