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En Bogotá se debe avanzar en una política que garantice la salud mental

Más de 180 mil personas oyen voces sin saber de dónde vienen.

En el debate de control político en el Concejo de Bogotá sobre la salud mental, el concejal Manuel Sarmiento se refirió a la gravedad de los indicadores de la Capital. De acuerdo de con un estudio realizado en 2017 por la Secretaria Distrital de Salud y la Organización Panamericana de Salud, en Bogotá más de 700.000 personas se sienten tristes constantemente; 229.000 personas han tenido la idea de quitarse la vida; y 180.000 personas oyen voces sin saber de dónde vienen o que otras personas no pueden oír.

El concejal Sarmiento señaló que “la salud mental es un tema que demanda toda la atención, porque es evidente que tiene una incidencia en el desarrollo de una vida digna de las personas. Es momento de pasar resolver el tema”.

El cabildante afirmó que las mujeres, las personas de ingresos bajos y medios y los adultos mayores son las principales afectadas por los síntomas de trastornos de salud mental en Bogotá. Sarmiento recordó que en el gobierno de Enrique Peñalosa se acabaron las ambulancias psiquiátricas y se cerraron 12 servicios de salud mental.

“Lo que sucede en Bogotá es consecuencia de diseñar una política de salud pública orientada a la rentabilidad y no al bienestar de la ciudadanía. La administración de Claudia López debe avanzar en la revisión de esta problemática. Se debe garantizar este derecho fundamental”, señaló el concejal del Polo.

El concejal Sarmiento concluyó su intervención invitando al Secretario de Salud a que se realice un estudio riguroso para evaluar la reapertura de servicios, se amplíe el cupo de camas para la salud mental y se garantice que existan ambulancias que atiendan este tipo de casos, primando en interés general sobre la rentabilidad del sistema de salud. 

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