Voto SÍ y oposición a Santos y Peñalosa.

Voto SÍ y oposición a Santos y Peñalosa.

Manuel Sarmiento

Concejal de Bogotá – Polo Democrático Alternativo

@mjsarmientoa

Como lo ha explicado el senador Jorge Enrique Robledo, frente al Plebiscito que se votará el próximo domingo 2 de octubre existen por lo menos tres posiciones, no sólo dos como quieren aparentar. Ahora, igual que en las épocas del Frente Nacional se intenta dividir a los colombianos en un par de bandos aplicando la trampa vieja de alinearlos en una de las agrupaciones de jefes que se presentan como contradictores pero que tienen entre sí más coincidencias que diferencias.

Está la posición de los santistas, que defienden el SÍ y que también respaldan al gobierno de Juan Manuel Santos, que consideran que Colombia funciona como una maravilla y que Santos es un gran estadista. Está la del Centro Democrático, que no está de acuerdo con el Acuerdo de La Habana y que en todos los demás asuntos de la vida nacional, en los “otros huevitos”, concuerda plenamente con el actual gobierno, con idénticas posiciones en asuntos como la subordinación del país a Estados Unidos, los TLC, las EPS y la privatización de la educación. En Bogotá, la identidad de Santos, Vargas Lleras y Uribe es total, mancomunados con las pésimas políticas de Peñalosa contra la ciudad.

La tercera posición es la del Polo Democrático Alternativo, que ha querido ser ocultada ante la opinión. El Polo respalda el Plebiscito ya que desde su fundación en 2006 ha rechazado la lucha armada y ha abogado por una solución política al conflicto y en consecuencia, está promoviendo en todo el país el voto por el SÍ, entendiendo que es el camino más propicio para el desarme de las FARC, lo que implica la desaparición de miles de armas y la drástica reducción de los horrores vividos durante más de medio siglo.

No obstante, el Polo también ha insistido en que esto no elimina sus diferencias antagónicas con las demás políticas de Santos ni tampoco con las de Peñalosa en Bogotá. En los dos casos están inspiradas en el neoliberalismo responsable por 25 años de muchas de las horribles calamidades que sufre el 90% de nuestros compatriotas en el empleo, en la salud, en la carestía, en la pobreza, en la ruina del campo y en el declive de la industria. A contramano, la política económica; las privatizaciones; la entrega de los recursos naturales; los TLC; los negocios tipo Transmilenio en la Capital y las EPS, entre algunos de los quebrantos que padecemos, fortalecen el dominio del capital extranjero y de la ínfima minoría que se asocia con él.

La refrendación del Acuerdo de La Habana, con el triunfo del SÍ, marca el final del uso de la violencia como argumento político, lo que puede generar un ambiente más democrático para avanzar en el objetivo de transformar profundamente a Colombia. Además, descalifica la descarada intervención de Estados Unidos en los asuntos internos del país, justificada por el conflicto y desvirtúa del todo la antidemocracia que le ha servido a los gobernantes para estigmatizar a la oposición y para poner en un segundo plano los temas medulares. Que el 2 de octubre de 2016, los colombianos comprometidos con una patria soberana y democrática, ganemos con el SÍ, desmontemos un factor adverso y adelantemos así un trecho en el camino que nos hemos propuesto recorrer.

Dejar una respuesta

Tu dirección de email no será mostrada. Required fields are marked *