Los impactos del salario mínimo en Bogotá

Los impactos del salario mínimo en Bogotá

Manuel Sarmiento
@mjsamientoa
Concejal de Bogotá por el Polo Democrático Alternativo

Amparados en la errada tesis de que los bajos salarios protegen el empleo formal, Juan Manuel Santos y Luis Eduardo Garzón incrementaron el salario mínimo en apenas un 7%, un aumento exiguo de tan solo $1.500 diarios. En Bogotá, la medida se traduce en un empobrecimiento de los trabajadores, lo que también lesiona a las empresas de la Capital cuyas ventas dependen del mercado interno y, por ende, de la capacidad de compra de los trabajadores.

Para el 60% de los asalariados capitalinos que, según Fasecolda, ganan entre 1 y 1,6 salarios mínimos, el aumento no compensará el encarecimiento del costo de vida. El alza del dólar significa productos más costosos en una ciudad que, como Bogotá, importa cerca de $30.000 millones de dólares anuales, la mitad de todo el país. Con la devaluación del peso, los precios de las importaciones de alimentos e insumos para la industria seguirán disparados, como el caso del fríjol, cuyo precio en 2015 se incrementó en un 81%.

La vida en Bogotá también se encarecerá por cuenta de las decisiones gubernamentales. La factura de energía subirá un 3% debido al aumento tarifario decretado por Juan Manuel Santos y se esperan alzas del agua por la reducción del consumo básico que pretende hacer el gobierno nacional. Transmilenio propuso subir el pasaje a $2.000, lo que significaría un aumento del 11%, a lo que se suman los anuncios del alcalde Peñalosa de crear un nuevo impuesto para las motos, cercar la ciudad con peajes urbanos y establecer cargos por congestión.

El empobrecimiento de los asalariados también lesiona a las empresas de la Capital. Como lo señala la Secretaría de Desarrollo Económico, “el principal mercado de las empresas bogotanas es el interno”, pues las exportaciones de Bogotá apenas representan el 7% de las del país. Por esta razón el aumento salarial por debajo del encarecimiento del costo de vida deteriorará la capacidad de consumo de los trabajadores, perjudicando las ventas de las industrias bogotanas.

Este y los anteriores gobiernos han afirmado que los salarios deben ser bajos para proteger el empleo formal. Sin embargo, los hechos los contradicen. Después de 15 años de recortar derechos laborales y de abaratar la mano de obra, siete de cada diez trabajadores están desempleados o en la informalidad. En Bogotá, cerca de la mitad de los trabajadores son informales y entre 2012 y 2015 el subempleo pasó del 33% al 41%.

Entre mejores salarios y más poder adquisitivo tengan los trabajadores, más podrían ser las ventas de muchos sectores, lo que impulsaría un  círculo virtuoso de mayor dinámica económica que debería incidir en más  empleo. Sin embargo, Juan Manuel Santos ha optado por  implementar políticas que no permiten a la gran mayoría de trabajadores de la Capital y del país compensar sus presupuestos familiares. Es de esperar que, como ya pasó en noviembre, haya un rebote del desempleo bogotano.

8 de enero de 2016

Carta pública de réplica del Concejal Manuel Sarmiento al Alcalde Enrique Peñalosa  sobre falsas afirmaciones acerca de las privatizaciones

Carta pública de réplica del Concejal Manuel Sarmiento al Alcalde Enrique Peñalosa sobre falsas afirmaciones acerca de las privatizaciones

Bogotá DC, 5 de enero de 2016

Doctor
ENRIQUE PEÑALOSA
Alcalde Mayor de Bogotá DC
Ciudad

Ref.:   Réplica a su intervención en la instalación del Concejo Distrital.

En la instalación del Concejo expliqué que el Polo se declaró en oposición porque su programa de gobierno es contrario al Ideario de Unidad, entre otras muchas cosas, en lo que tiene que ver con las privatizaciones. En su intervención, al referirse a mí, además de calificarme de “radical”, lo cual me enaltece en el sentido que Carlos Gaviria le imprimía a dicha palabra para definir a quien abriga  arraigadas convicciones, incurrió en falacias para validar el traslado de patrimonios públicos a agentes privados. Como no se me permitió la réplica a su referencia, lo hago por este medio.

La menos veraz de sus afirmaciones es que “las empresas de acueducto en Francia todas son privadas”. En los últimos 15 años se documentaron en ese país 94 casos de desprivatización de los servicios de acueducto y saneamiento básico, en una clara reversión de la órbita privada a la pública (bit.ly/1R5GkXL). Hay casos como los de Grenoble o París, cuyo acueducto, operado por una empresa pública desde 2010, le ha ahorrado a la ciudad $35 millones de euros (bit.ly/1Up28eU).

Al igual que en las ciudades francesas, hay otros 184 casos de procesos de desprivatización de acueductos en países desarrollados. Como, según usted, debemos contentarnos con ser nación “en desarrollo”, aquí, por ende, debería primar la opinión de que esas entidades han de dar “billones de utilidades”. En otras latitudes el saneamiento básico es un derecho y es parte de la dignidad de las personas. Atrás quedó la concepción que los emperadores romanos tenían sobre sus baños públicos.

También afirmó usted que las empresas privadas son más eficientes porque sus costos son menores y puso como ejemplo a Transmilenio. La evidencia muestra lo contrario. Desde el inicio de las operaciones, el pasaje se ha encarecido en un 35% por encima de la inflación, arrojándoles cuantiosas ganancias a los operadores privados, a costa del mal servicio y el hacinamiento de los pasajeros. Y es más, debido a la privatización de la planta de Tibitoc, los bogotanos hemos pagado 300 millones de metros cúbicos de agua que no ha sido tratada, y sus costos de potabilización son muy superiores a los de las operadas por la EAB, como en la planta Wiesner. El alumbrado público, a cargo del contratista Codensa, es también oneroso y el servicio es deficiente en exceso. Al 77% de las luminarias se les venció su vida útil y para reponerlas no han bastado los $1,2 billones que en los últimos diez años se le han pagado. ¿Es la eficiencia que usted piensa heredar?

Será otra la ocasión para discutir la nefasta privatización de Telecom, que puso usted como ejemplo en insólita referencia, tratándose del representante del Distrito como principal accionista, para menospreciar la ETB. Le recuerdo que, por incumplimiento de Telefónica —el socio privado— en el fondeo de las pensiones, el Estado tuvo que trasladarle $3,5 billones de los contribuyentes.

Señor Alcalde, no le convienen a la ciudad los debates sin rigor y más si se trata de la primera autoridad del Distrito, por lo que le hago un llamado a que sus argumentos se basen en certezas. El debate ilustrado es parte sustancial del respeto que demandan la ciudadanía y la oposición.

Cordialmente,
Manuel Sarmiento
Concejal- Polo Democrático Alternativo

El Polo será oposición en el Concejo de Bogotá y exigirá respeto y garantías democráticas dentro y fuera del recinto del Cabildo Distrital: Manuel Sarmiento

El Polo será oposición en el Concejo de Bogotá y exigirá respeto y garantías democráticas dentro y fuera del recinto del Cabildo Distrital: Manuel Sarmiento

Equipo de Prensa – Concejal Manuel Sarmiento | Bogotá | viernes, 1 de enero de 2016

El 2016 inicia con un concejal elegido por importantes sectores sociales y fuerzas democráticas de Bogotá. Defender el interés general de la ciudadanía, como eje principal de su trabajo, y el Ideario de Unidad del Polo, guiarán la actividad de Manuel Sarmiento en el Cabildo Distrital.

Luego de una campaña con gran acogida en Bogotá y con el apoyo de grupos juveniles, trabajadores, líderes barriales, comerciantes y empresarios,  el respaldo decidido del Senador Jorge Enrique Robledo, el Representante a la Cámara Germán Navas Talero y de importantes dirigentes del Polo Democrático Alternativo, Manuel Sarmiento se posesionó como concejal de Bogotá.

En su intervención, el concejal Sarmiento señaló que su curul en el Concejo “estará al servicio de los derechos de la ciudadanía bogotana y de sus justas reivindicaciones”. Sarmiento agregó que el 2016 debe ser “un año donde prime el interés general de la gran mayoría de bogotanos, agobiados por un modelo de ciudad en el cual el interés particular está prevaleciendo”.

El concejal del Polo resaltó que su actividad estará guiada por los lineamientos del Comité Ejecutivo Distrital del partido, que anunció: “declararse en oposición al programa del gobierno de Enrique Peñalosa”. El cabildante afirmó que el programa de Peñalosa es contrario al Ideario de Unidad del Polo, especialmente en lo que tiene que ver con la política de privatizaciones que privilegian el interés de agentes privados a costa de los derechos ciudadanos.

Manuel Sarmiento manifestó que el Polo será una oposición seria y respetuosa en el Concejo de Bogotá, y exigirá respeto y garantías democráticas, dentro y fuera del recinto del Cabildo Distrital.

Lo invitamos a visitar la página web www.manuelsarmiento.com y seguir nuestras redes sociales para estar al día con las noticias y pronunciamientos de #LaNuevaGeneraciónPolista.

¡Que la crisis económica no la paguen los trabajadores!

¡Que la crisis económica no la paguen los trabajadores!

Declaración Política sobre la Estabilidad Laboral Reforzada

Colombia atraviesa una fuerte desaceleración económica ligada a una aguda crisis económica que se vive en el país y en todo el mundo. La decisión política de mantener el modelo económico actual, definiendo el capital extranjero como principal variable económica, especializar al  país en la actividad minero-energética y desatender renglones estratégicos como el agro y la industria, han empezado a traer consecuencias negativas.

Frente a esta situación, el gobierno nacional –responsable del modelo económico que tenemos- nos presenta como una solución profundizar la crisis y descargarla sobre los trabajadores, las clases medias y los sectores con menos ingresos. El gobierno de Juan Manuel Santos habla de ‘austeridad inteligente’ en el gasto público y también nos presenta como una alternativa una reforma tributaria centrada en el incremento del IVA.

Recientemente han empezado los ataques a la clase trabajadora bajo el argumento de la crisis económica. Varias solicitudes de despidos colectivos a cargo de empresas y multinacionales, anuncios negativos del gobierno frente al salario mínimo y por supuesto, la intención de eliminar la estabilidad laboral reforzada.

Los proyectos de ley 011 y 018 de 2015, presentados por el Centro Democrático y por el Partido de la U, comparten como elemento fundamental la eliminación de la estabilidad laboral reforzada para los trabajadores. Estos proyectos, profundizan la idea de que la única forma para salir de la crisis está en disminuir los salarios, pauperizar las condiciones laborales y hacer más baratos los despidos pero además, ponen en riesgo mecanismo de protección y salvaguarda de los derechos de las personas con algún tipo de discapacidad, hecho que es abiertamente inconstitucional y sobre el cual ya se ha pronunciado la Corte Constitucional.

Por todo lo anterior, encontramos importante concretar la más amplia unidad en defensa de la Estabilidad Laboral Reforzada, juntar trabajadores, organizaciones sindicales, centrales obreras, sectores sociales y representantes políticos que compartan este objetivo, con el fin de conformar un Comité en Defensa de la Estabilidad Laboral Reforzada.

De la misma manera, hacemos un llamado a la movilización civilista y democrática para defender nuestros derechos y decirle a los representantes de la política tradicional que no permitiremos que descarguen la crisis sobre los hombros de los trabajadores. Por tanto convocamos a un mitin frente al Ministerio del Trabajo, el próximo 2 de diciembre a las 9:00 am, con el objetivo de exigirle a Santos, a Luis Eduardo Garzón, culpables de esta situación, que pidan el retiro de los proyectos de ley.

 

Firman:

 

Sintrateléfonos

Central Unitaria de Trabajadores CUT

Centro de Estudios Sindicales y Políticos CEDESIP

Manuel Sarmiento, concejal electo por Bogotá

Escuela Popular José María Carbonell

Copass ETB

Sintragmcol

Sintraemsdes Pereira

Sintraime

Unecol

Sintravidricol

Utibac

Sinantrainbec

Sintrametal

Sintraemcocables

Sintracarcol

Sintrapulcar

Sintraupn

Unitralag

Sintranutresa

Poeta Santiago Espinosa vota Manuel Sarmiento Concejo Polo 3

Poeta Santiago Espinosa vota Manuel Sarmiento Concejo Polo 3

Más allá de lo que puede pensarse sobre las elecciones a la alcaldía,  hay que tomarse muy en serio las elecciones al concejo y a las juntas locales. Muchos candidatos son muy interesantes. En mi caso voy a votar por María Angélica Prada, para edil de Chapinero,  y por Manuel Sarmiento, al Concejo, dos jóvenes abogados que a pesar de su juventud -o quizás gracias a ella- me recuerdan que sí hay personas dispuestas a asumir la política con una vocación de servicio, sin perder la alegría ni la decencia, como un arte que trata de cambiar las circunstancias.

Platón hablaba de políticos que se disputan el timón de la nave, con regalos y mandrágoras, con distintos artilugios. De otros que miran más allá del horizonte para tratar de orientar el barco, trabajan como pueden para que las voces de la tripulación se escuchen y hagan eco. Creo que los dos, Manuel y María Angélica, preparados en las mejores universidades del país, hijos del movimiento estudiantil, estarían entre los segundos. Los dos entienden que la política, aunque esto suena tan paradójico como ingenuo, pasa por la defensa de los derechos particulares de las personas, rostros de mujeres y de hombres en situaciones tan específicas como diversas, y que no siempre han sido atendidos por el poder político.

Manuel Sarmiento no sólo estuvo detrás de los debates de Jorge Robledo, con quien trabajó en su oficina del Senado durante seis años. Gracias a sus aportes en las demandas de inconstitucionalidad logró tumbarse la denominada “Ley Lleras” y la “Ley de baldíos”, dos retos para la democracia y la paz tanto por el acceso de los usuarios a las redes, que la “Ley Lleras” limitaba para dárselos a las empresas, como por el acceso a la tierra, que la “Ley de Baldíos” quería trasferir a los grandes propietarios. Yo lo conocí en el año 2003, cuando se vivían en las universidades unos debates muy intensos sobre los Tratados de Libre Comercio y las reformas de Uribe. “Anacrónicos”, “inconscientes”,  lo llamaban sus detractores. Hoy es cuando podemos decir que aquellos “anacrónicos” tenían en buena parte la razón. Manuel encontró en el trabajo político su manera de quedarse, al tiempo en que muchos se marchaban del país.

A María Angélica, profesora de La Universidad de los Andes, heredera de las banderas de Rodolfo Arango y de Carlos Gaviria Díaz, la conocí en las tertulias de La 69 Cultural. En estos pocos encuentros pude confirmar el entusiasmo con el que muchos profesores y estudiantes se refieren a ella. Es una profesora tan capaz en lo jurídico como sensible frente a las humanidades, una mujer comprometida con el papel de la cultura y de las artes en la construcción de otro tipo de sociedades, más imaginativas y democráticas que las nuestras.

Aurelio Arturo hablaba de los “países de Colombia”, el reto también pasa por pensar en las ciudades de la ciudad.  Los estudiantes y los usuarios, los habitantes de los barrios donde han trabajado, el 90% al que no favorece el Modelo Económico y Social, hablamos de rostros de personas y no de cifras, han encontrado en ellos dos defensores entusiastas de sus derechos, abiertos al diálogo pero sin renunciar a los principios que los convocan. Por estas y otras razones, reitero, votaré por Manuel para el Concejo y por María Angélica para edil de Chapinero.

Santiago Espinosa

 

La peor decisión técnica de la historia de Bogotá

La peor decisión técnica de la historia de Bogotá

Jorge Enrique Robledo

Las grandes ciudades son organismos complejísimos, pues deben albergar a millones de personas y múltiples servicios y sistemas. Sobre cómo organizarlas hay posiciones ideológicas y políticas, pero, se supone, todos ellas deben fundamentarse en bases técnicas. Y seguramente sea la movilidad el aspecto más difícil de lograr que opere bien, porque las personas y los vehículos aumentan sin cesar, en tanto las vías no pueden hacerlo en igual proporción. El Pico y Placa ilustra lo mal que se va al respecto, pues esta “solución” resulta ser hasta cómica: “les queda prohibido usar el vehículo que les costó una millonada”.

De ahí que todas las ciudades del mundo reglamenten el rodamiento de los vehículos sobre las vías, controles que incluso son anteriores a los automotores (Código del Tránsito de la Arriería en Manizales: http://bit.ly/1QlcBWP) y que en ninguna se acepte la teoría absurda de que cada uno pueda hacer con su vehículo lo que le dé la gana. Son las normas las que establecen el sentido de las vías, la prelación en las esquinas, dónde estacionar, qué puede y qué no el servicio público y el particular, las rutas de los buses, el costo de los pasajes, en fin, todo, so pena de caer en el caos.

Como una necesidad de mover multitudes de pasajeros aparecieron los metros, una solución tecnológica insustituible para ese fin. Porque le crea otro piso a la ciudad y elimina las intersecciones a nivel. Su capacidad de carga y velocidad no la puede alcanzar ningún otro medio y es inigualable su rapidez de cargue y descargue de los pasajeros en las estaciones. Claro que deben complementarlo ‘trasmilenios’, buses, taxis, carros particulares, bicicletas y caminar, con cada uno jugando el papel que le corresponde.

Aunque en Bogotá van décadas hablando del metro, hoy es una de las cuatro ciudades de su tamaño en el mundo que no posee uno. Y no lo posee porque, en 1999, a pesar de contar con la financiación del gobierno nacional, al alcalde Peñalosa no se le antojó hacerlo y lo reemplazó por el Trasmilenio, contraviniendo, además, los numerosos estudios que habían demostrado que la primera línea del metro debía ser por la Avenida Caracas. Peñalosa no solo cometió el profundo error de no construir el metro y de hacer campaña en su contra, sino que se tiró la mejor ruta –la de la Caracas– para construirlo, en la que constituye la peor decisión técnica de la historia de Bogotá, porque le provocará un grave daño por décadas o para siempre a la movilidad de la ciudad.

En otro país, la decisión de cambiar un metro por buses y dejar la primera línea del metro sin su ruta natural habría tumbado al alcalde. Pero como en Colombia estamos, a Peñalosa lo elevaron a la categoría de genio y tampoco le cobraron las grandes pérdidas de las losas del Trasmilenio ni que su director del IDU terminara en la cárcel. Tal desproporción de los formadores neoliberales de opinión seguramente se explica porque, eso sí, Peñalosa les dio un gran impulso a la Colombia de los monopolios y las privatizaciones, pues con el Trasmilenio se cambiaron miles de propietarios de buses por dieciséis familias, a las que les montaron un negocio subsidiado que mueve 4.3 billones de pesos al año y da utilidades altísimas, al tiempo que los pasajeros van como sardinas en lata y pagan uno de los pasajes más caros de América Latina. No debe sorprender, por tanto, que la candidatura de Peñalosa a la Alcaldía fuera avalada por Germán Vargas Lleras, quien quiere avanzar en su objetivo de adquirir la Casa de Nariño, sumándole el presupuesto distrital al nacional que ya controla (http://bit.ly/1FzGvkz).

Coletilla. El debate sobre cómo mejorar el servicio de taxis –mejoría que comparto debe buscarse– no permite saltarse las complejidades técnicas. Unos ejemplos. Si las carreras solo se pueden contratar y pagar con celulares de alta gama con plan de datos y con tarjetas de crédito, muchísimos perderían el derecho a usar un taxi (!!!). La competencia en extremo desleal de Uber X puede arruinar a los taxis amarillos, y en el proceso se deteriorará en grado sumo la calidad del servicio. Una vez Uber elimine a los taxis legales, ¿por qué no aumentaría a lo que se le antoje el costo de las carreras y el cobro ya bien alto que les hace a sus choferes? ¿Qué le pasaría a la movilidad de Bogotá si por Uber le ingresan varias decenas de miles de carros más? Constituye un absurdo pugnar por una buena movilidad y, a la par, defender que una trasnacional pueda violar todas las normas sobre transporte que aconsejan la técnica y las necesidades sociales e imponer la ley de la selva en las ciudades colombianas. (Las muchas pruebas de la ilegalidad de Uber: http://bit.ly/1LDAxqM).

Bogotá, 9 de octubre de 2015.